Un puñado de ideas para repensar el futuro del periodismo

"Vivimos en una era de creatividad extrema y en el periodismo debemos estar a la altura", dice Ros Atkins, periodista de la BBC
Iryna Vereshchagina films with her phone Russian destroyed tanks beside Kyiv. REUTERS/Zohra Bensemra

Iryna Vereshchagina films with her phone Russian destroyed tanks beside Kyiv. REUTERS/Zohra Bensemra

Esta es una versión editada del discurso que el reportero Ros Atkins, de la BBC, dio ante la Society of Editors, entidad que agrupa a unos 400 miembros del sector mediático británico.

Noto que mi charla se titula El futuro de las noticias y dispongo de unos 15 minutos para explicarles en qué consiste. Creo que a esta altura debería moderar las expectativas: no lo tengo todo resuelto.

Definitivamente, no sé cuál es el futuro. Pero he pasado suficiente tiempo tratando de adivinar hacia dónde vamos, de modo que tengo ciertas reglas generales, algunas pautas que, espero, al menos me den la oportunidad de trabajar para descifrar cómo mi periodismo necesita evolucionar y cómo los medios pueden evolucionar para posibilitar el mejor camino para los nuevos tipos de periodismo.

A veces, esta tarea de innovación y modernización puede parecer algo extra. La forma que adopta nuestro periodismo, la manera en que estructuramos nuestro personal y nuestra producción diaria, el desarrollo de productos... todo esto puede lucir secundario con respecto a las historias. Y lo comprendo: todos nos convertimos en periodistas por el deseo de hacer rendir cuentas, de descubrir historias, de contarlas. 

Nada de eso ha desaparecido. Pero, para mí, el momento en el que estamos plantea cuestiones fundamentales sobre el lugar que ocupa el periodismo en nuestro mundo.

Las noticias no son un hecho en la vida de la gente: no se puede dar por sentado que la gente busque conocer nuestro mundo a través del periodismo. 

No se puede dar por sentado que la gente entienda y valore el modo en que funciona el periodismo o por qué creemos que tiene valor la información que producimos. No se puede dar por sentado que la forma en que contamos las historias sea la forma en que la gente quiere escucharlas. Nuestro lugar en la vida de la gente no está garantizado.

Cuando veo la necesidad de innovar, de reimaginar, de reestructurar lo que hacemos, no es que el cambio sea divertido y creativo y emocionante… aunque puede ser todo eso. Para mí, se trata de una necesidad.

Si crees en la importancia del periodismo para nuestra sociedad, no es opcional comprometerse activamente en lo que debemos transformarnos.

Qué hacer ahora

Cuando hablamos del futuro del periodismo, lo que realmente queremos plantear es: ¿qué tenemos que hacer ahora? Porque vemos cómo cambian radicalmente los hábitos de consumo informativo de la gente. 

Sin embargo, aquí hay un problema: podemos observar esos cambios de hábitos (de la televisión lineal al streaming, de lo impreso a lo digital, de los medios digitales a las redes sociales) pero es muy difícil saber qué hacer al respecto.

Mi carrera está llena de pruebas de ello.

  • En 2015, estuve en Atenas por la crisis de la deuda griega y, entre otras cosas, grababa resúmenes de seis segundos en Vine. Eso pronto pasó. 
  • En 2017, hacía transmisiones en directo vía Facebook desde la redacción de la BBC. Parecían el futuro. Ahora llevo varios años sin hacer eso. 
  • En 2018, intenté convencer a la BBC de que desarrollara una aplicación basada en la pantalla táctil que yo utilizaba en Outside Source. La BBC se negó (con razón) argumentando que no necesitábamos otro destino digital.

Esos son sólo tres ejemplos. Créanme: podría seguir.

Pero estas salidas en falso no fueron necesariamente un problema, aunque quizá en su momento sentí lo contrario. Para mí son inevitables, porque el nivel de disrupción que Internet ha generado en nuestro ecosistema informativo es tan enorme, y en muchos aspectos tan desconocido, que lo esperable es una necesidad permanente de cambio.

Y si hay una necesidad permanente, suceden ciertas cosas.

Una de ellas es que debemos esperar esto de nosotros mismos: la innovación se convierte en algo innegociable, al igual que verificar correctamente los datos o tener buenas ideas para contar historias o ser imparciales. 

Otra es que si la necesidad de cambiar es permanente, nuestra innovación debe ser permanente. Debemos seguir haciéndolo. Una y otra vez. 

Por supuesto, no todo va a funcionar, pero hay cosas que podemos hacer para mejorar nuestras posibilidades.  

He tenido la suerte de que florecieran algunas de mis ideas, desde Outside Source hasta el proyecto 50:50, pasando por nuestros formatos explicadores (los explainers) y mi podcast con Keith Olbermann. Y creo que puedo ver ciertos patrones en lo que he hecho y en lo que ha hecho la BBC.

Siete preguntas para hacerse

Tengo una lista de cosas que me pregunto si estoy trabajando en una idea o en un nuevo producto. Son siete para mí y cuatro más generales. Algunas cuestiones pueden parecer obvias, pero me resultan útiles. Esta es la lista:    

1. ¿Qué problema estamos ayudando a resolver? ¿Tenemos clara la necesidad que cubrimos? En cierto nivel, el periodismo es un servicio: es ofrecer ayuda. Entonces, ¿qué ayuda ofrece nuestra idea o producto?  

2. ¿Qué tiene de diferente esta idea? Un editor que tuve solía decir: "Hacemos las noticias para la gente que conoce las noticias". Más allá de los hechos básicos de una historia que puede ser conocida, ¿qué es diferente aquí? ¿Qué añadimos? Sin rodeos: ¿por qué lo hacemos?

3. ¿Por qué no mostrar tu periodismo? No des por sentado que la gente comprende por qué tu información es mejor que la generalmente disponible. No te limites a afirmar cosas: muéstrales las pruebas. Defiende al periodismo. Gánate la confianza de la gente; este es nuestro activo más grande.

4. ¿Por qué no crear productos con una dimensión digital y social? Gastar dinero en periodismo sin un elemento digital no es aprovechar al máximo tu inversión. El éxito se relaciona con compartir. Mi mezcla de bajo y batería en 6 Music es uno de sus programas más consumidos del año. No se trata de noticias, obviamente, pero de todos modos hay una lección allí.

En primer lugar, tenía que tratar de hacer un buen mix (si el producto no vale, lo demás no funcionará). Pero además, luego escribí un hilo en Twitter sobre cómo fue ser DJ en mis 20 y lo relacioné con esa mezcla. Fue una acción pensada para que se hiciera viral y, afortunadamente, ocurrió. Sin eso, el mix no sería uno de los programas más consumidos.

5. ¿Por qué no armar un equipo multidisciplinar? En 2016 visité la Universidad de Stanford. Tuve una reunión de una hora y gran impacto con un académico llamado Justin Ferrell. Habló de cómo los pequeños equipos multidisciplinares son increíblemente poderosos, incluso en las grandes organizaciones. Tiene razón.

Monta uno (aunque sea informal) en torno a tu idea. Hazlo lo antes posible. Cuando íbamos a relanzar Outside Source para servir mejor a nuestras audiencias digitales, involucramos inmediatamente a diseñadores, productores, editores, directores, personal de marketing, ingenieros, especialistas en el entorno digital. Lo mismo hicimos con nuestros explicadores. De este modo, maximizas las posibilidades de que la idea tenga un buen desarrollo.

6. ¿Cuál es tu definición de éxito? Ten claro qué esperas conseguir. Y si no lo logras, deja de hacerlo o cambia la forma en que lo haces. Ser capaz de frenar es tan importante como ser capaz de arrancar.

 Veo muchos ejemplos digitales de medios que hacen cosas porque creen que deben hacerlas, pero nadie las consume. Y siguen adelante de todos modos. Que no funcione algo no es un problema. No parar de hacerlo sí lo es: dañas a tu marca y desperdicias recursos.

7. Hay una cosa más en mi lista, posiblemente la más importante: ¿cómo quieres contar la historia? De nuevo, esto puede lucir obvio. Nos lo preguntamos todos los días. Pero seamos sinceros: nuestras respuestas suelen ser las mismas que venimos dando desde hace tiempo. Y en esto hay un riesgo para nosotros.

Lo digital no implica sólo una revolución en la distribución, sino también en la narración. 

Observa cómo la gente comparte sus historias y cómo habla de sus pasiones: a menudo, esos relatos no se parecen en nada a la información periodística tal y como la conocemos. Desde los videos de TikTok hasta las transmisiones en directo de videojuegos (gaming livestreams), pasando por los cortos de comedia en YouTube, los hilos en Twitter o los podcasts.

Vivimos en una era de creatividad extrema y en el periodismo debemos estar a la altura. Hay que tener una mirada amplia para buscar inspiración. De lo contrario, corremos el riesgo de que a nuestras audiencias las noticias les resulten agotadas y limitadas en comparación con otros productos que consumen.  

Qué deberían hacer los medios

Esos son mis siete puntos. Pero si los individuos o los equipos hacen todo lo enumerado, se necesita una organización que también haga su aporte. En esta lista tengo cuatro cosas. Una vez más: pueden parecer obvias, pero estoy atento a ellas.

1. Incorpora en tus procesos la innovación de productos y de historias. Si forma parte de los sistemas y las rutinas, hay muchas más posibilidades de que se convierta en un hábito. También deja el mensaje de que es algo que el medio impulsa y espera.

2. Piensa en cómo procesas y evalúas las ideas. Si pides ideas, tal vez te lleguen muchas. Pero el compromiso con la innovación no implica llevar todas a cabo. Es importante decir que no. Por lo tanto, debes tener claros tus criterios.

3. No des por sentado que tu marca será suficiente. Las marcas pueden ayudar mucho. Por supuesto, yo dependo completamente del periodismo y de la reputación de la BBC. Pero las marcas cuentan poco si el contenido no es bueno. Hay que asumirlo con humildad. Tendrás que luchar por esto, sin importar cuán grande seas. Yo comienzo como si la nueva idea no fuera a funcionar (¡aunque sea buena!) e intento abordar todas las razones por las que podría atascarse.

4. Necesitas flexibilidad en tu redacción. El ritmo de las noticias ha cambiado: los periódicos y los programas se reemplazan por cualquier cosa que nos guste. Los nuevos productos y las nuevas historias pueden adoptar varias formas diferentes. Y esto demanda flexibilidad en la gestión del personal y los presupuestos, y también en las estructuras de producción. En otras palabras: tenemos la tendencia a hacer periodismo en formas rígidas y luego lo distribuimos en formas rígidas. 

Las nuevas ideas pueden no encajar en este esquema. 

Sin flexibilidad, tus mejores ideas sufrirán dificultades. No subestimes la cantidad de obstáculos que existen para que la idea se haga y se distribuya bien. 

Todas estas cosas me ayudan a pensar en cómo tener más probabilidad de hacer un periodismo que sirva a nuestras audiencias. Debo añadir que lo que funciona ahora no necesariamente funcionará el año que viene, por lo tanto sigue siendo un trabajo en desarrollo: tan emocionante como desafiante. 

También seamos sinceros. Al analizar el periodismo británico, en muchos casos adopta formas muy parecidas a lo que yo consumía en los años 90: lo que me inspiró y lo que me hizo desear ser periodista. Pero eso ocurrió hace algún tiempo…

El futuro del periodismo está aquí. Está a nuestro alrededor en cómo la gente consume contenidos de una multitud de formas diferentes. La prueba para todos nosotros es si estamos dispuestos a tomar parte.

Este texto fue traducido del inglés por el periodista Abel Escudero Zadrayec, consultor del Instituto Reuters y director de 8000, en Bahía Blanca. La versión original la puedes leer aquí.