Comprender a las audiencias jóvenes en una época de cambios veloces

Two teenagers at Salon5, an experimental newsroom created by German nonprofit newsroom Correctiv. | Credit: Alexander Schneider

Two teenagers at Salon5, an experimental newsroom created by German nonprofit newsroom Correctiv. | Credit: Alexander Schneider

Introducción

Durante más de una década, nuestro Digital News Report ha documentado cambios fundamentales en la forma en que los jóvenes (definidos en este informe como personas de 18 a 24 años) interactúan con las noticias y lo que piensan sobre ellas, en un contexto de importantes transformaciones tecnológicas, mediáticas y políticas. Al ser “nativos sociales”, los integrantes de este grupo demográfico se han alejado de medios tradicionales como la televisión, la prensa escrita e incluso los sitios periodísticos: en cambio, se inclinan por una dieta informativa centrada en las redes y con un fuerte componente audiovisual. En ese esquema, las noticias son un tipo de contenido más entre muchos otros.

Se ha dicho mucho sobre los jóvenes y su supuesta falta de interés por las noticias. Nuestra investigación también registra en ellos una mayor sensación de alienación; algunos consideran que las noticias tradicionales son irrelevantes, difíciles de entender o injustamente sesgadas en contra de su grupo demográfico. La disparidad entre la producción periodística y las expectativas de este público subraya la necesidad de que los medios examinen tanto la cuestión de cómo llegar a los jóvenes allí donde se encuentran como el modo de hacerlo, con noticias que les resulten relevantes, atractivas y, en última instancia, merecedoras de su atención. Satisfacer sus necesidades es clave: no sólo para la estabilidad del sector periodístico, sino también para el futuro de las sociedades democráticas a medida que estos jóvenes llegan a la edad adulta (Røsok-Dahl e Ihlebæk, 2024).

En este informe presentamos datos que surgen de más de una década de investigación del Instituto Reuters, con el fin de arrojar luz sobre las audiencias jóvenes actuales. Comprender los cambios generacionales resulta vital para sostener el ecosistema de medios, que depende de un flujo constante de jóvenes que sigan consumiendo noticias. Además, es importante para la salud democrática de nuestras sociedades, que necesitan ciudadanos informados que compartan colectivamente una comprensión básica del mundo. Los estudios muestran que el consumo de noticias impulsa la participación política, mejora el conocimiento de la actualidad y aumenta la resiliencia frente a la desinformación, entre otros beneficios (ver, por ejemplo, Altay y otros, 2023; Mont’Alverne y otros, 2024; Oser y Boulianne, 2020).

Perseguimos dos objetivos básicos en este trabajo. 

El primero es trazar las principales tendencias de comportamientos y actitudes entre los jóvenes, alumbrando diferencias y cambios esenciales en torno a cómo consumen noticias y cómo se relacionan con ellas. La historia de la última década no pasa sólo por su alejamiento de los medios tradicionales como la televisión y los periódicos: en 2015 ya no eran esas sus fuentes de información, y en ciertos casos nunca lo habían sido. La clave, en cambio, es el abandono de los sitios web periodísticos en favor de las redes sociales y otras formas de acceso “distribuido”. Demostraremos que este giro de los jóvenes se ha dado a partir de ciertas divergencias entre sus intereses, sus expectativas y sus necesidades, y lo que produce la prensa: una concepción diferente de lo que son las noticias y lo que deberían ser.

En segundo lugar, queremos subrayar lo que este segmento del público hace de forma proactiva alrededor de las noticias, no sólo lo que no hace en comparación con los grupos mayores. Los datos muestran que los jóvenes consumen gran cantidad de información, a menudo de modo más diverso y complejo. En un universo de redes sociales cada vez más fragmentado, ya que seis plataformas superan hoy el 10% de uso semanal y hace una década eran apenas dos (Newman y otros, 2025b), observamos que los jóvenes tienden a utilizar diferentes opciones, y más cantidad también. Su creciente interés por los formatos de audio y video va acompañado del deseo por los contenidos más íntimos y auténticos que producen las personalidades online. Además, los jóvenes suelen estar a la vanguardia de la experimentación con nuevas tecnologías, como la inteligencia artificial, y están más abiertos al uso de estas herramientas por parte de los periodistas. Aquí vamos a destacar algunas de estas oportunidades, y exhibiremos ejemplos de medios (grandes y pequeños) que tratan de llegar a estas audiencias allí donde se encuentran.

Principales hallazgos

A partir del análisis de distintas investigaciones del Instituto Reuters, presentamos a continuación una serie de claves que resumen las actitudes y los comportamientos de los jóvenes en función de las noticias, y cómo ha evolucionado este panorama.

  • A la hora de informarse, hoy los jóvenes ya priorizan claramente el consumo en las redes sociales. Hace diez años, en 2015, su principal vía de acceso a las noticias eran los sitios web y las aplicaciones de los medios.

  • Los jóvenes se han volcado en las plataformas audiovisuales: TikTok, Instagram y YouTube. Atrás ha quedado Facebook, que dominaba hace una década.

  • En las redes sociales y de video, los jóvenes dicen prestar más atención a los creadores de contenido (51%) que a los medios tradicionales (39%), en contraste con los mayores de 54 años.

  • Los jóvenes son más propensos a oír o ver noticias online, aunque en la mayoría de los mercados aún se mantiene la preferencia por la lectura. También escuchan más pódcast que los mayores de 54 años, pero los programas periodísticos no son muy determinantes.

  • Los jóvenes consumen noticias con menos frecuencia: unos dos tercios (64%) lo hacen a diario, en comparación con el 87% de los mayores de 54 años. En parte, esto se debe a que informarse mediante las redes sociales es menos intencionado y más casual.

  • Los jóvenes también muestran menos interés en las noticias: según las encuestas de 2025, sólo un tercio de ellos (35%) se interesan mucho por las noticias, frente al 52% de los mayores de 54 años.

  • En cuanto a los temas, les interesa menos la política y relativamente más los contenidos divertidos y entretenidos. Los hombres jóvenes tienden a inclinarse más por la ciencia y la tecnología; las mujeres jóvenes, por la salud mental.

  • Alrededor de cuatro de cada diez jóvenes (42%) evitan las noticias “a veces” o “a menudo”, aunque son cifras similares a las de otros grupos de edad. Y si bien todos señalan como razón principal el carácter deprimente de las noticias, los jóvenes son más propensos a marcar que les parecen irrelevantes o difíciles de entender.

  • Los jóvenes se sienten más cómodos con el uso de la IA, y para informarse recurren a chatbots con más frecuencia y de formas más elaboradas. Alrededor del 15% accede semanalmente a las noticias mediante IA, en comparación con apenas el 3% de los mayores de 54 años. Además, tienen una actitud más positiva hacia el periodismo asistido por estas tecnologías, y son más propensos a emplear la IA como ayuda para comprender y simplificar noticias.

  • En comparación con los grupos de mayor edad, los jóvenes no piensan de manera sustancialmente diferente sobre el desempeño de los medios. Sin embargo, hay ciertas diferencias: si bien las opiniones sobre la cantidad y la imparcialidad de la cobertura periodística tienden a ser positivas, los jóvenes son un poco más propensos a creer que no reciben suficiente cobertura y que la que reciben es “injusta”.

  • En todas las generaciones, la mayoría está a favor de la idea de imparcialidad periodística, pero los jóvenes consideran con mayor frecuencia que “no tiene sentido que los medios sean neutrales en ciertos temas”, como el cambio climático o el racismo. Así lo cree el 32%, frente al 19% de los mayores de 54 años. 

  • En torno a las noticias, los jóvenes tienen “necesidades de usuario” muy variadas, pero en general similares. Además, en promedio, la diferencia en términos de confianza en las noticias no es tanta como a menudo se supone: son nueve puntos porcentuales entre los jóvenes (37%) y los mayores de 54 años (46%), según datos de 2025.

Metodología

En este informe presentamos hallazgos sobre el consumo de noticias y las actitudes de los jóvenes (definidos aquí como personas de entre 18 y 24 años), a partir de un análisis de diversas investigaciones del Instituto Reuters, tanto cualitativas como cuantitativas, y conjuntos de datos de los últimos 12 años, en particular nuestro Digital News Report de 2013 a 2025.

Los datos cuantitativos proceden principalmente de las encuestas del Digital News Report, aunque en un par de casos recurrimos a reportes sobre la IA generativa y las audiencias informativas que integran nuestro proyecto sobre IA y el futuro de las noticias. También incluimos citas ilustrativas de estudios cualitativos que hemos publicado, incluyendo dos centrados específicamente en el público joven (encargados por el Instituto Reuters y llevados a cabo por Flamingo y Kaleidoscope), así como otros análisis sobre la imparcialidad y la confianza en las noticias.

Para ilustrar cómo reaccionan los medios ante las oportunidades y los retos expuestos, utilizamos descripciones y ejemplos extraídos de artículos editoriales del Instituto Reuters, de informes sobre tendencias y predicciones en el sector, de TikTok, de creadores y de documentales adicionales.

Dado que este informe se centra en un grupo demográfico concreto y no en las variaciones entre países, la mayoría de los gráficos tienen datos de mercados agrupados. Los datos cuantitativos transversales de un mismo año normalmente se basan en todos los mercados incluidos en el Digital News Report de ese momento. En cuanto a los datos longitudinales, la situación es más complicada porque el alcance del Digital News Report ha pasado de nueve mercados en 2013 a 48 en 2025. Por lo tanto, cuando tomamos datos a lo largo del tiempo sólo se trata de aquellos mercados incluidos en ese lapso, para garantizar una comparación justa. Por ejemplo, si los datos se remontan a 2013, los mercados son nueve: el Reino Unido, Estados Unidos, Francia, Alemania, Dinamarca, Italia, España, Japón y Brasil.

El Digital News Report y los reportes sobre IA y audiencias se basan en encuestas online realizadas por YouGov.

En nuestro sitio se puede consultar la metodología completa tanto del Digital News Report (incluidos los mercados, los tamaños de las muestras y las limitaciones) como de los informes sobre IA y audiencias.

Una limitación específica de este trabajo es que, dada la amplitud de los temas abordados, nos enfocamos en esbozar las tendencias generales entre los jóvenes como grupo demográfico de interés, y rara vez analizamos la variación intragrupal. No obstante, reconocemos que los jóvenes no son en absoluto un grupo homogéneo, y las cifras generales pueden ocultar diferencias, como aquellas asociadas a la clase social, la educación y la ubicación, factores que influyen en el consumo de noticias y las actitudes ante ellas.

Para interpretar los resultados longitudinales, es necesario tener en cuenta la diferencia entre los efectos de la edad, que son cambios que se producen a medida que las personas envejecen (como tener hijos o comprar una casa), y los efectos de cohorte, que son diferencias resultantes de las experiencias formativas que comparte una generación nacida en determinado momento de la historia (ver, por ejemplo, Lau y Kennedy, 2023; Duffy, 2021). También existen los efectos de período, que son perturbaciones que afectan a todos simultáneamente, más allá de edades o cohortes, como la pandemia.

En este informe nos interesan las diferencias entre las audiencias jóvenes actuales y las del pasado, de modo que agrupamos a las personas según su edad en el momento de la recopilación de datos. No realizamos un análisis de cohortes, que idealmente se basa en información obtenida durante períodos más largos. Sin embargo, en algunos aspectos fundamentales observamos que los jóvenes del presente son claramente diferentes de los jóvenes del pasado: han crecido en un mundo (y en un entorno de medios online) muy distinto, lo que tiene implicaciones en cómo consumen hoy las noticias, y probablemente en cómo lo harán en el futuro.

1. Los jóvenes y el acceso a las noticias

Comenzamos describiendo cómo los jóvenes (de 18 a 24 años) interactúan con las noticias de manera diferente en comparación con los grupos de mayor edad, y cómo esto ha evolucionado a lo largo del tiempo.

Si se analiza desde la perspectiva del consumo tradicional, la tentación es ver lo que los jóvenes no hacen: es decir, que cada vez consumen menos noticias de fuentes tradicionales y en formatos tradicionales.

Pero eso es apenas una parte de la historia.

En esta sección del informe, y más adelante, procuraremos mostrar también lo que los jóvenes sí hacen en relación con las noticias: cómo cambian sus hábitos y expectativas, y cómo nuevos formatos, fuentes y experiencias sustituyen o complementan las prácticas tradicionales de consumo.

Es importante tener en cuenta que los jóvenes son ávidos consumidores de información online, aunque su dieta probablemente no se apoye tanto en contenidos ajustados a una definición tradicional de las noticias. En 48 mercados que analizamos en 2025, el 60% de los jóvenes se sienten “conectados siempre a internet”, en comparación con un 40% de los mayores de 54 años. La mayoría de los jóvenes sólo han conocido un mundo moldeado por los ordenadores, los teléfonos inteligentes e internet.

Los jóvenes priorizan las redes sociales

Los efectos de los cambios en el panorama mediático quizá se hagan más evidentes al comparar la principal fuente de información de los jóvenes durante la última década: en 2015 eran los sitios web y las aplicaciones de los medios, mientras que ahora son las redes sociales. En 2015, el 21% de los jóvenes decía que su principal fuente eran las redes sociales, y ahora la cifra ha aumentado al 39%: ya supera a los sitios web y las aplicaciones de los medios, que en el mismo período han descendido del 36% al 24% (gráfico 1). Los jóvenes actuales también son menos propensos a tener a la TV como fuente principal (21%, frente al 28% de 2015), pero en este caso la caída ha sido menos drástica, sobre todo porque ya se había producido el paso de lo offline a lo online.

Gráfico 1.

Los jóvenes consumen noticias de forma menos intencionada y más casual

Las consecuencias del rápido cambio hacia las redes sociales como fuente primordial son muy amplias. Una de ellas es que muchos jóvenes consumen noticias de modo menos intencionado y más casual. Nuestra investigación muestra que la gente que usa redes sociales y de video suele entrar en contacto con las noticias mientras está allí por otros motivos, y es menos propensa a recordar la marca informativa que proporcionó la información (Kalogeropoulos y otros, 2018), lo que probablemente debilita la conexión directa con los medios.

Podemos ver la evolución de este esquema observando las vías de acceso a las noticias online. Como muestra el gráfico 2, en el promedio de nueve países se nota menos propensión a acudir directamente a los sitios y aplicaciones de los medios. Y sólo el 14% de los jóvenes toma ese camino en 2025: se trata de una cifra muy inferior a la de quienes se informan mediante las redes sociales (40%) o los motores de búsqueda (26%). Entre los mayores de 54 años, se duplica la proporción que prefiere el acceso directo a los medios (28%), y esta sigue siendo la opción más popular, aunque también está en declive.

Gráfico 2.

Otro detalle importante es que los jóvenes consumen noticias con menos frecuencia. El gráfico 3 muestra el porcentaje de cada grupo de edad que consume noticias diariamente. Si bien la proporción de jóvenes ha sido durante mucho tiempo más baja con respecto a los mayores, llama la atención el descenso relativo en el consumo: entre los jóvenes se ha desplomado 15 puntos porcentuales desde 2017, mientras que entre los mayores sólo ha caído 5 puntos.

Gráfico 3.

Es comprensible que este tipo de datos generen inquietud en el sector de medios, pero debemos tener en cuenta que los jóvenes pueden estar consumiendo información sobre la actualidad de maneras diferentes, adoptando una definición distinta de qué es noticia. Se trata de algo difícil de probar usando sólo datos de encuestas, pero nuestra investigación cualitativa de estos años indica que los jóvenes tienden a ampliar la definición de noticia más allá de asuntos tradicionales como la política, los sucesos y los negocios: se detecta una diferencia entre “noticias”, en sentido amplio, y “las noticias”, en sentido tradicional (Collao, 2022). Como veremos más adelante, su definición incluye temas (más) relevantes y entretenidos a nivel personal. 

En cualquier caso, este cambio desde el acceso directo hacia un consumo más casual en las redes sociales socava gravemente los modelos de ingresos por publicidad y por audiencia, de los que depende la mayoría de los medios. Por un lado, los jóvenes (carentes del sentido de lealtad a una marca) son mucho menos propensos a pagar por estos contenidos. Por otro lado, el consumo en las redes es más vulnerable al control de las plataformas, cuyas decisiones pueden torcer el destino de quienes dependen de estos entornos. Para la prensa, el reto no es simplemente llegar a los jóvenes, sino hacerlo de modo que los anime a sumarse a su núcleo de audiencias.

2. Los jóvenes y sus actitudes hacia las noticias

Si bien queda claro que los jóvenes acceden a las noticias por caminos muy distintos en comparación con los mayores (y que esos caminos actuales son a su vez notablemente distintos a los de hace diez años), detectamos diferencias menos pronunciadas en torno a las actitudes hacia las noticias.

Si bien en esta sección pretendemos destacar algunas diferencias según las edades, es relevante poner de manifiesto que, en muchos casos, tales divergencias no tienden a ser profundas sino ligeras. Como veremos, los jóvenes y los mayores suelen tener opiniones muy similares sobre las noticias en términos de confianza, imparcialidad y equidad de la cobertura, aunque éstas son un poco más negativas en el caso de los jóvenes.

Los jóvenes están menos satisfechos con la cobertura

En 2021 preguntamos a los encuestados si los medios cubrían suficientemente a las personas de su edad, y si la cobertura, cuando sucedía, les parecía justa. El dato clave es que alrededor de la mitad de la gente cree que se informa sobre ella “en la medida justa”, de modo que, en general, hay satisfacción con respecto al equilibrio de la cobertura (gráfico 4). Sin embargo, también hay pequeñas diferencias según las edades. Los jóvenes son más propensos a pensar que no reciben suficiente cobertura: así lo expresa el 31%. Lo mismo cree alrededor del 20% de los encuestados de entre 35 y 54 años. Y resulta interesante ver que también los grupos mayores se sienten levemente menos satisfechos con la cantidad de cobertura que les dedican.

Gráfico 4.

Alrededor de la mitad de la gente entre todos los grupos de edad considera que recibe una cobertura justa por parte de los medios. Sin embargo, también es cierto que los jóvenes son más propensos a pensar lo contrario: así lo afirma un tercio de ellos (35%), en comparación con aproximadamente una cuarta parte de quienes tienen más de 34 años. Y se repite el dato de que los grupos mayores también son ligeramente más propensos a pensar que reciben una cobertura injusta. Un análisis más detallado indica que esta relación entre la edad y la ecuanimidad se evidencia en más de tres cuartas partes de los 46 mercados incluidos en el Digital News Report 2021 (Eddy y Fletcher, 2025).

Gráfico 5.

Si bien no disponemos de datos sobre este asunto correspondientes a otros años, es probable que se trate de algo de larga duración. Algunos recordarán cuando los millennials se quejaron ante las noticias y columnas que sugerían que sus problemas económicos se debían a gastos frívolos, y más recientemente la Generación Z ha salido a defenderse frente a descripciones que la señalaban como indisciplinada y perezosa.1 Es posible que la baja proporción de jóvenes trabajando en los medios (ver datos del Reino Unido en Thurman y otros, 2025) contribuya a esa cobertura que, según su percepción, los representa injustamente o directamente los ignora.

 

Obviamente, se ha publicado mucho sobre los precios de la vivienda y, ya sabes, el típico artículo decía que los millennials gastan demasiado dinero en café y aguacates. Muchos medios han hecho eso.

(Mujer, 26, Reino Unido) De Ross Arguedas y otros. 2023.

Si desglosamos nuestros datos por edad y género, vemos que las percepciones de las mujeres jóvenes resultan clave para comprender las diferencias según la edad: el 39% de ellas son menos propensas a considerar que las personas de su edad reciben una cobertura justa, en comparación con el 47% de los hombres jóvenes. Esto es importante porque, históricamente, las noticias no siempre han dado la impresión de estar dirigidas a las mujeres, y sobre todo a las jóvenes, sino que a menudo se han orientado, por ejemplo, a hombres interesados en los negocios y los deportes (Lee y otros, 2023).

Gráfico 6.

Una forma de abordar estas quejas sobre la representación puede ser contratando personal que represente mejor a las audiencias. En 2025, Mediahuis lanzó SPILNEWS, un medio para los jóvenes de Países Bajos al mando de un pequeño equipo de periodistas veinteañeros.2 SPILNEWS mantiene una comunidad de WhatsApp donde los jóvenes pueden opinar sobre los temas que se cubren y conocer cómo se toman las decisiones editoriales.

Journalists in a newsroom
La estrategia básica de SPILNEWS es ofrecer noticias para jóvenes, hechas por jóvenes. © SPILNEWS

Los jóvenes son menos afectos a la imparcialidad y a la neutralidad

Nuestro análisis también indica que los jóvenes han desarrollado miradas algo divergentes en torno a la estructura básica y el tono de la cobertura informativa. Cuando preguntamos sobre la imparcialidad y conceptos vinculados, se sostiene un amplio consenso entre todos los grupos de edad en torno a que desean hechos, no opiniones. La mayoría de la gente considera que los medios deben tratar de ser neutrales en todos los temas (gráfico 7), pero los jóvenes parecen estar menos comprometidos con la imparcialidad: en 2021, por ejemplo, el 32% sostuvo que en ciertos asuntos “no tiene sentido que los medios sean neutrales”, mientras que lo mismo dijo el 19% de los mayores de 54 años. En el Digital News Report de ese año documentamos patrones similares, relacionados con la edad, en otras dimensiones de la imparcialidad.

Gráfico 7.

Hallamos más pruebas de estas diferencias generacionales en un estudio cualitativo en el que los jóvenes plantearon menos tolerancia ante opiniones consideradas odiosas o perjudiciales, entre ellas cuestiones relacionadas con la justicia social, aunque en general se opusieron a la censura de determinados puntos de vista (Vir, 2021).

 

Me parece que es un poco difícil ser imparcial cuando se trata del debate sobre racismo. 

(Un joven de EEUU). De Vir 2021.
 

La sociedad cambia constantemente, y también siempre está cambiando qué es aceptable y qué no lo es.

(Un joven de Reino Unido) De Vir 2021.

Los jóvenes confían menos en las noticias

Las pequeñas diferencias según la edad en torno a las actitudes hacia las noticias también se reflejan en los datos sobre confianza. De acuerdo con la encuesta de 2025, el 37% de los jóvenes en 18 mercados confía en la mayoría de las noticias la mayor parte del tiempo: se trata de un porcentaje levemente inferior con respecto a 2015 tomando los mismos mercados (41%).

La confianza de los jóvenes es 9 puntos inferior a la de los mayores de 54 años. Esta brecha se ha evidenciado desde que empezamos a preguntar al respecto en el Digital News Report de 2015, y se ha mantenido bastante estable, pese a que la confianza ha disminuido en la mayoría de los países y en todos los grupos de edad. En contraste con lo que a menudo se supone, son relativamente pequeñas las diferencias medias en la confianza según la edad.

También cabe destacar que la confianza en las noticias varía mucho de un país a otro, y también varía la dinámica de los factores que determinan la confianza en cada país. En muchos casos, no hay diferencias significativas según la edad, pero es poco habitual que se registre mayor confianza entre los jóvenes (Fletcher y otros, 2025).

Gráfico 8.

Una de las razones por las que los jóvenes confían ligeramente menos en las noticias puede ser, como ya hemos visto, su mayor propensión a utilizar las redes sociales como fuente de información. Un análisis en profundidad de estos datos exhibe que la confianza ha caído a un ritmo más veloz allí donde ha crecido rápidamente el consumo informativo en las plataformas y a la vez ha bajado el consumo de noticias televisivas (Fletcher y otros, 2025).

Los jóvenes tienen menos interés en las noticias

Aunque son bastante pequeñas las diferencias según la edad en cuanto a muchas actitudes hacia las noticias, son un poco más pronunciadas en lo que respecta al interés por las noticias. Los jóvenes son claramente menos propensos a decir que están “muy” o “extremadamente” interesados en las noticias. De acuerdo con datos de 2025, apenas el 35% de los jóvenes reconoce alto interés por las noticias, en comparación con el 52% de los mayores de 54 años (gráfico 9). Desde 2013, el interés por las noticias se ha desplomado en todos los grupos de edad, y se mantiene más bajo entre los jóvenes: en estos años ha descendido 25 puntos la proporción de “muy” o “extremadamente” interesados en las noticias.

Gráfico 9.

¿A qué se debe la caída? Para empezar, cabe enfatizar que el interés siempre ha sido menor entre los jóvenes, tal como se observa en el gráfico 9. Probablemente haya varias razones: entre ellas, que suelen estar menos interesados o comprometidos en cuestiones políticas, y que tienen preferencias o hábitos menos arraigados (podría decirse que no contribuye el uso de las redes como principal vía de acceso a las noticias). Hay quienes dicen que parte de este panorama es consecuencia de una etapa de la vida, y algunos afirman que “madurará” su interés y su consumo de noticias a medida que se inserten en el mercado laboral a tiempo completo, que tengan hijos o que deban afrontar una hipoteca.

Si bien algo de esto puede ser cierto, la evidencia indica (como hemos visto) que existe algo fundamentalmente diferente en los jóvenes de esta generación (Scire, 2025), a partir de sus diversas costumbres: mayor dependencia de los teléfonos inteligentes y las redes sociales, falta de hábitos definidos o de lealtad a medios informativos, distintos objetivos y preferencias subyacentes (Forman-Katz y otros, 2025).
 

[Las noticias sobre política] me hacen sentir pequeña, y mi opinión, más allá de cuál sea, no va a cambiar en absoluto lo que ocurre en el país o en el mundo, así que no tiene sentido escucharlas.

(Mujer, 22 años, del Reino Unido) De Collao 2022.

Los jóvenes presentan niveles similares de evasión de noticias

La evasión de noticias es el deseo o la intención declarada de reducir, cambiar o controlar los hábitos de consumo informativo, aunque no se abandone por completo. Se trata tanto de una actitud como de un comportamiento.

Según el análisis de nuestros datos de 2025, una proporción levemente mayor de jóvenes dice que evita las noticias “a veces” o “a menudo”: es un 42%, frente al 37% de los mayores de 54 años. Sin embargo, a pesar de lo que suele suponerse, los jóvenes no son más propensos a evitar las noticias que las personas de 24 a 54 años. La evasión de noticias ha aumentado de manera uniforme entre todos los grupos de edad a lo largo del tiempo: en 2017 representaba el 30% de los jóvenes y un 25% de los mayores de 54.

Gráfico 10.

Si bien las diferencias según la edad son en general pequeñas, los motivos para evitar las noticias resultan acaso más reveladores. El siguiente gráfico muestra las razones, en orden de importancia, de acuerdo con el testimonio de jóvenes y mayores de 54 años en 2025: ambos grupos coinciden en la principal causa, y es que las noticias tienen un efecto negativo en el estado de ánimo. No obstante, existe una diferencia clave: los jóvenes son más propensos a decir que evitan las noticias porque no les parecen relevantes (21%) o porque les cuesta entenderlas (15%). Entre los mayores, estas cifras caen a 16% y apenas 5%, respectivamente.

Gráfico 11.

Si alguien no hubiera leído nada sobre el Brexit y de repente intentara ponerse al día, viendo lo que está pasando, no tendría ni idea... Debería buscar todo desde cero, y entonces sería aún más pesado. 

(Hombre, 21–24, Reino Unido) De Galán y otros. 2019.


Recuerdo haber crecido con las noticias, y pensaba que debía averiguar un montón de cosas que no entendía. 

(Hombre, 25–30, Reino Unido) De Galán y otros. 2019.

The Daily Aus, iniciativa australiana centrada en las redes sociales, es un ejemplo de un medio que ha abordado de frente las dudas sobre la relevancia y las dificultades para comprender las noticias: armó una redacción con periodistas jóvenes que ofrecen información concisa y sin jerga. Además, auscultan las necesidades y las preferencias de su público mediante encuestas semanales y, más recientemente, un informe anual sobre los jóvenes australianos: qué les interesa, cómo viven y qué les da esperanza.3

Screenshot of news headlines

Nacido como boletín diario en Instagram, ahora The Daily Aus ofrece noticias en varios formatos y de manera "fácil de digerir y atractiva".

En el próximo capítulo, exploramos dónde acuden los jóvenes en busca de noticias e información sobre la actualidad.

3. Diferentes modos de pensar sobre las noticias

Si los jóvenes se alejan de las vías más tradicionales para acceder a las noticias, y también de las ideas más tradicionales sobre qué es noticia, ¿cómo quieren ellos que sean las noticias?

En esta sección ya no examinamos qué hacen las audiencias jóvenes en comparación con los grupos de mayor edad: en cambio, exploramos datos en torno a lo que los jóvenes dicen querer. Hacer esto implica adoptar una visión más amplia de los distintos temas informativos y las necesidades de los usuarios.

Los jóvenes se interesan más por las noticias que son entretenidas

Si nos centramos en los intereses temáticos, se evidencian ciertas diferencias con los mayores: como ya hemos visto, los jóvenes tienen menos interés en las noticias, y esto también se refleja en nuestros datos sobre el interés en determinados temas informativos (ver el gráfico 12, con cifras de 2024).

Pero este cuadro expone, además, claras diferencias en el orden de importancia de los temas. Ambos grupos se muestran más interesados en las noticias locales e internacionales, pero los jóvenes se inclinan menos por la información política (para ellos, ocupa el noveno lugar; para los mayores de 54, el tercero) y prefieren más contenido entretenido, al que hemos denominado “noticias divertidas” (quinto lugar y décimo, respectivamente). Las noticias sobre entretenimiento y famosos también se sitúan entre las diez primeras para los jóvenes, con niveles de interés casi idénticos a los de la información política.

Gráfico 12.

Si analizamos el interés de los jóvenes por los distintos temas según el género, se registran más diferencias (gráfico 13, con datos de 2024): las noticias locales e internacionales se mantienen entre las cinco principales para mujeres y hombres, pero ellos son más propensos a interesarse por la ciencia, el deporte y la política, y ellas prefieren las noticias sobre salud mental, sucesos y entretenimiento.

Gráfico 13.

Pulse Africa (propiedad de Ringier) constituye un ejemplo de un medio que adapta su estrategia a las preferencias temáticas de los mercados jóvenes, como Nigeria. Su enfoque para captar a este público hace especial hincapié en la información sobre estilo de vida y entretenimiento, entre otros asuntos, con el objetivo de “informar, entretener y crear un sentido de pertenencia”.4 La clave aquí es que los jóvenes no están completamente desinteresados, sino que se relacionan con el mundo (y con las noticias) de modo diferente.

Screenshot of Pulse Africa's website

Los contenidos sobre estilo de vida y entretenimiento se destacan en las redes sociales y el sitio web de Pulse, un medio dirigido a la juventud africana.

Los jóvenes tienen una amplia variedad de “necesidades” informativas 

Aunque las noticias y el entretenimiento tienen propósitos algo distintos, el uso cada vez mayor de plataformas que ofrecen ambos contenidos casi simultáneamente puede estar influyendo en las preferencias y las expectativas. Las investigaciones inspiradas en el modelo de “necesidades del usuario”5 indican que los consumidores esperan varias cosas distintas de las noticias.

Si bien nuestros datos muestran que la gente piensa que las funciones más importantes de las noticias son mantenerla al día y ayudarle a saber más sobre temas y acontecimientos, también es cierto que alrededor de la mitad de los jóvenes consideran importante que los medios entretengan y los hagan sentir mejor con respecto al mundo (Fletcher, 2024).

Al evaluar la labor de la prensa para satisfacer estas necesidades, el panorama es, en general, más positivo que negativo. Por ejemplo: la mayoría de los jóvenes cree que cumple un buen trabajo a la hora de mantenerlos al día (gráfico 14, con cifras de 2024). No obstante, en todos los grupos de edad, la gente es más propensa a pensar que los medios hacen una mala tarea a la hora de hacerla sentir mejor con respecto al mundo, y también para entretenerla. Ya señalamos que la principal razón para evitar las noticias es el efecto negativo sobre el estado de ánimo: aquí podemos ver que una quinta parte de los jóvenes (19%) afirma que la prensa no colabora en este sentido.

Gráfico 14.

La mayoría de los medios coinciden en que resulta imposible eludir asuntos complicados como las guerras, los sucesos y el cambio climático, pero cada vez más se exploran alternativas para informar con enfoques constructivos o centrados en las soluciones, o simplemente dando espacio a historias más esperanzadoras.
 

A veces me gusta sentirme un poco empoderada o inspirada. Por eso, creo que [me gustan] las historias humanas asombrosas y el bienestar, cómo puedes ayudar a sentirte mejor. 

(Mujer, 22 años, Reino Unido) De Galán y otros. 2019.

En contraste con el tono a menudo negativo de las noticias, la sección "Uplifting Stories" de la BBC (izquierda) y el boletín "Super Report" de Delfino.cr (derecha) aportan información positiva.

La BBC (Reino Unido), Daily Maverick (Sudáfrica) y Excelsior (México) han creado en sus sitios web espacios específicos para dar buenas noticias, mientras que el Guardian (Reino Unido) y Delfino.cr (Costa Rica) ofrecen boletines inspiradores. Con este mismo objetivo, el Globe and Mail (Canadá) ha llevado a cabo una reestructuración editorial profunda y lanzó secciones dedicadas a la “vida saludable” y a la “felicidad”, entre otras.

4. Aprovechar el audio y el video

Este capítulo explora los diferentes formatos que eligen los jóvenes para informarse. Si bien hay varias tendencias, el punto en común es un giro hacia una mayor cantidad de contenido audiovisual.

Los jóvenes siguen consumiendo noticias online de modos tradicionales, pero son más propensos que los grupos de mayor edad a preferir el audio y el video, y las plataformas que proporcionan estos formatos.

Los jóvenes se inclinan por las noticias en audio y video

Cuando preguntamos de manera general sobre los formatos para consumir noticias online, la lectura se mantiene como el modo favorito en todos los grupos de edad, pero la preferencia por ver y escuchar es más elevada entre los jóvenes (gráfico 15, con datos de 2025). En el promedio de todos los mercados, un 32% de los jóvenes prefiere ver las noticias online, en comparación con el 25% de los mayores de 54 años. En los últimos años se verifica un auge del audio y el video, especialmente en África, América Latina y el sudeste asiático.

Gráfico 15.

El pódcast Global News de la BBC es una buena manera de presentar las noticias, ya que a veces puede resultar difícil sentarse a leer artículos largos. 

(Mujer, 19 años, Reino Unido) De Collao 2022.


Lo que me gusta es una combinación de videos, textos e infografías que me ayuda a digerir la información. 

(Hombre, 20 años, Reino Unido) De Collao 2022.

Los jóvenes representan el grupo que consume más videos de noticias: en 2024, casi tres de cada cuatro (73%) vieron semanalmente al menos un video de formato breve, en comparación con el 60% de los mayores de 54 años. Gran parte se debe a los videos verticales en plataformas como TikTok e Instagram, algo que los medios implementan cada vez más en sus sitios web y aplicaciones. Medios como The Economist, el New York Times y CNN ya han inaugurado pestañas de video en sus aplicaciones, buscando aumentar el involucramiento y fomentar el consumo de video en sus dominios, y también a fin de reutilizar contenidos creados para las redes (Newman, 2026 y Tameez, 2025). La periodista Sophia Smith Galer, ex BBC y Vice, ha sido pionera del periodismo británico en TikTok, y ha lanzado una aplicación que optimiza los guiones periodísticos para videos verticales e incluye una herramienta de teleprompter.o

La aplicación del NYT recopila videos verticales breves en una sola pestaña de visualización.

Los jóvenes también consumen cada vez más videos informativos de larga duración y contenidos en streaming. Mercados como el argentino han experimentado un auge de videos nativos de plataformas mediante propuestas como Olga y Luzu TV, que combinan noticias y entretenimiento con videos en directo y pregrabados.6 Con casi tres millones de suscriptores en YouTube, Luzu es, según nuestros datos de 2025, una de los 16 medios con mayor alcance online en el país (8%) y sus audiencias se inclinan hacia la juventud (16% tiene de 18 a 24 años). Kanal Zero, un nativo de YouTube en Polonia, también es exitoso con sus vertiginosas transmisiones en directo, debates y entrevistas, y cuenta con un público compuesto desproporcionadamente por millennials y Generación Z.

Kanal Zero, fundado por el periodista Krzysztof Stanowski en febrero de 2024, publica entrevistas de alto perfil, debates y opiniones.

Los jóvenes prefieren cada vez más las plataformas audiovisuales

Tal como hemos señalado en el primer capítulo, las redes sociales son actualmente la principal fuente de acceso a las noticias entre los jóvenes. Pero más allá de este dato general, notamos cambios importantes en cuanto a las plataformas que utilizan, sobre todo cuando se trata de consumir información.

El gráfico 16 exhibe cómo ha variado el uso de las redes entre los jóvenes (en un subconjunto de nueve mercados que hemos seguido a lo largo del tiempo). En lo que respecta a las noticias, Facebook es claramente mucho menos importante de lo que solía ser. En 2014 era, con diferencia, la plataforma más elegida por los jóvenes para informarse: la usaba semanalmente el 47%. Una década más tarde es apenas un 16%, y ha quedado detrás de la mayoría. Hoy, los jóvenes prefieren redes basadas en el contenido visual, como Instagram (30% en 2025), YouTube (23%) y, cada vez más, TikTok (22%), lo que genera un ecosistema mucho más fragmentado.

Gráfico 16.

El auge de TikTok es, tal vez, la principal novedad de las redes sociales en la última década: su uso entre los jóvenes ha tenido un extraordinario aumento; a nivel mundial, casi la mitad (47%) recurre a TikTok semanalmente, según cifras de 2025 (gráfico 17). Otras plataformas han reaccionado ofreciendo sus propias funciones de videos cortos: por ejemplo, YouTube Shorts e Instagram Reels, ambos en 2020. Mientras tanto, los mayores de 54 años han permanecido en Facebook, cuyo uso para cualquier propósito se ha mantenido estable. No obstante, entre los jóvenes se ha desplomado 37 puntos porcentuales desde 2014.
 

[Facebook es] anticuado. Como una cosa de madres. Ya no lo uso.

(Mujer, 18–20 años, Reino Unido) From Galán y otros. 2019
 

Una reportera de TV que también tiene una cuenta de TikTok nos ofrece actualizaciones periódicas... Se siente reconfortante y más íntimo que ver noticias en la tele.

(Mujer, 22 años, Reino Unido) De Collao 2022.

Gráfico 17.

Medios interesados en atraer a los jóvenes se han volcado a TikTok, conscientes de que ese grupo pasa allí cada vez más tiempo (Newman, 2022). El Washington Post fue uno de los pioneros, impulsado por Dave Jorgenson (también conocido como “el chico de TikTok” del Post), quien lanzó el canal en 2019 con gran éxito. Desde entonces, muchos otros han seguido ese camino, presentando noticias en videos de ritmo más rápido, entretenidos y centrados en las personalidades. Pero Jorgenson dejó el Washington Post en 2025, fundó su propia empresa de medios (Local News International) y se llevó a buena parte del público,7 anticipando un riesgo para los medios cuando los medios quedan eclipsados por quienes las representan.

Con enfoques diferentes para contar las historias, tanto el Washington Post (Estados Unidos), como el Daily Mail (Reino Unido) y Azteca Noticias (México) suelen tener a sus periodistas protagonizando videos de TikTok.

En general, las plataformas de video han demostrado ser terreno fértil para nativos digitales que buscan llenar los huecos que dejan los medios tradicionales. Y muchas de estas nuevas iniciativas son gestionadas por jóvenes y dirigidas a jóvenes. Desde Estados Unidos, Roca News apunta a millennials y Generación Z, y recurre a YouTube e Instagram, a un boletín y una aplicación ofreciendo noticias “veraces y placenteras”. Ac2ality, fundado en 2020 por cuatro jóvenes españolas, supera los seis millones de seguidores en TikTok, donde “traduce periódicos” para las audiencias jóvenes.

Otro modo de captar las diferencias generacionales al usar las plataformas es comparando las redes sociales y de video preferidas por los jóvenes con las que eligen los mayores de 54 años. El gráfico 18, que incluye todos los mercados de nuestro Digital News Report 2025, ilustra el predominio de las opciones audiovisuales entre los jóvenes, y hasta aparece Snapchat, una aplicación siempre enfocada en ellos (el 24% la emplea semanalmente para cualquier propósito). Cabe destacar que YouTube es popular en todos los grupos de edad, y su uso crece incluso entre los mayores de 54 (ver Ofcom, 2025).

Gráfico 18.

La tabla también evidencia que el uso de las redes sociales y de video tiende a ser mayor entre los jóvenes: usan un promedio de 4,6 plataformas por semana, frente a 3,4 entre los mayores. Esto marca la diversificación de la dieta mediática de los jóvenes (Frey y Friemel, 2023). Sin embargo, el hecho de que consuman más medios en más lugares también representa una dificultad para que la prensa logre llegar a ellos.
 

En la TV siempre vemos lo mismo, pero en YouTube, Spotify, TikTok tenemos una gran diversidad... Podemos conseguir todo esto y ver que hay diversidad; la sociedad mucho más allá de lo que vivimos.

(Hombre, 18 años, Brasil) De Newman y otros. 2022.

Los jóvenes consumen pódcast y audio 

El auge de las plataformas audiovisuales entre los jóvenes también ha influido al pódcast. Los jóvenes son, en general, más propensos a escuchar un pódcast, y también lo consumen cada vez más en formato de video, lo que plantea la cuestión de qué es un pódcast hoy, en un entorno multimedia cada vez más visual. Si bien los videopódcast más exitosos abordan temas ajenos al ámbito de las noticias, el sector periodístico presta atención a esta tendencia, y ya transitan este mundo medios tradicionales como la BBC y el New York Times, junto con periodistas independientes como Anabel Hernández (México) y nativos digitales como Watif (España).

Ejemplos de videopódcast vinculados a las noticias: Global News de la BBC8 y Narcosistema con Anabel Hernández9
 

Analizando el panorama general del pódcast a partir de datos de 2024, queda claro que es un formato mucho más popular entre los jóvenes: el 59% escuchó alguno por mes, en comparación con sólo el 24% de los mayores de 54 años (gráfico 19). Las diferencias entre ambos grupos resultan mucho menos marcadas si nos centramos específicamente en el pódcast informativo: representa casi la mitad de lo que escuchan los mayores de 54 años, y alrededor de un tercio entre los jóvenes. Las diferencias también son más pequeñas comparando las regiones, aunque Estados Unidos cuenta con un mercado de pódcast mucho más desarrollado que en otras partes.

Gráfico 19.

¿Por qué el pódcast informativo tiene relativamente menos atractivo para los jóvenes? Un factor puede estar relacionado con una cuestión de definiciones: muchos jóvenes tal vez no consideren que su pódcast favorito pertenezca a una categoría periodística, siendo programas de entrevistas o humorísticos que ocasionalmente tocan temas de actualidad.
 

Para información sobre un hobby, prefiero videos de YouTube o un pódcast que puedo escuchar mientras hago otras cosas. De hecho, estoy escuchando algo sobre nueva TV mientras escribo esto. Para noticias serias, me gusta leer, aunque los videos ayudan cuando son relevantes para el artículo, como los de misiles lanzados contra hogares en la actual crisis entre Rusia y Ucrania.

(Hombre, 18 años, EEUU) De Collao 2022

Por otro lado, en nuestras encuestas sobre los programas informativos más escuchados suele destacarse el de Joe Rogan. ¿Es The Joe Rogan Experience un pódcast informativo? ¿O sólo a veces genera noticias porque su presentador y sus invitados son famosos? Los oyentes entrevistados para nuestra investigación cualitativa aportan opiniones encontradas. Cabe remarcar que muchos programas informativos populares se encuentran fuera de los medios convencionales, y a menudo tienen tendencia partidista. Medios online, centrados en redes y video, como MeidasTouch, The Young Turks y Pod Save America, han dominado espacios como YouTube. The Daily Wire, de orientación derechista, también ha conseguido gran audiencia con el pódcast de Ben Shapiro y el de Jordan Peterson.

5. Dos nuevas fuentes: creadores de contenido y la IA generativa

Todos los cambios, los comportamientos, las actitudes y las preferencias que hemos descrito hasta aquí han contribuido al surgimiento de dos nuevas vías de acceso a las noticias y la información: los creadores de contenido y los chatbots de inteligencia artificial generativa.

Ambas han comenzado a ganar protagonismo en años recientes, y son especialmente populares entre los jóvenes. Y ambas, además, mantienen una relación compleja y entrelazada con los medios tradicionales. Algunos creadores dependen en gran medida de los contenidos periodísticos, que reelaboran y reinterpretan. Y si consultamos a un chatbot de IA sobre las noticias, las respuestas también suelen apoyarse en el material de los medios.

En este sentido, y en otros, no se trata de fuentes completamente “nuevas”, pero su popularidad y su crecimiento entre los jóvenes les otorga importancia a la hora del análisis para este informe. También ponen de manifiesto que a muchos jóvenes les gustaría acceder a las noticias de modo más sencillo: como veremos, algunos de los creadores más populares ofrecen contenidos explicando las noticias, y a veces se emplea la IA generativa para facilitar y agilizar la comprensión de la información.

Los jóvenes se vinculan con los creadores

El crecimiento del video es difícil de comprender sin analizar el papel de los creadores e influencers, que entre los jóvenes son especialmente populares como fuentes informativas. Como hemos planteado en trabajos anteriores (Newman y otros, 2025a), se trata de un ecosistema increíblemente diverso y fragmentado, cuyo tamaño presenta enormes variaciones según el país. Es mucho más prominente en algunas partes de Asia, África y América Latina, y cada vez más en Estados Unidos. Sin embargo, en el norte y el oeste de Europa el camino de los creadores se dificulta debido a la fortaleza de los medios tradicionales.

Examinando con más profundidad el ecosistema de creadores, las opiniones (a menudo partidistas y a veces controvertidas) tienden a acaparar la mayor atención, y se destacan figuras como Joe Rogan, Piers Morgan y Candace Owens. No obstante, también detectamos un subgrupo de creadores (en su mayoría, jóvenes) que simplifican y decodifican las noticias, a menudo adaptando contenido convencional a formatos más accesibles, pensando en el público joven.

En Francia, Hugo Travers (HugoDécrypte) transformó el canal de YouTube que lanzó como estudiante universitario en una empresa mediática que “descifra” las noticias para millones de jóvenes. Otros creadores exitosos con propuestas similares son Dylan Page (News Daddy) en el Reino Unido, Kovy en la República Checa, y Abhi y Niyu en la India.

Hugo Travers (en TikTok, @hugodecrypte); Dylan Page (en TikTok, @dylan.page); Abhi y Niyu (en YouTube, @AbhiandNiyu).

Algunos creadores de renombre iniciaron sus carreras en medios tradicionales y luego se independizaron para centrarse en sus propios proyectos. Un ejemplo es Taylor Lorenz, que cubría la cultura de internet para el Washington Post y se marchó para comandar su propio boletín en Substack y un pódcast. Otros, como Tucker Carlson (ex Fox News) y el ya mencionado Dave Jorgenson (ex Post) decidieron fundar sus pequeñas compañías, a menudo buscando mayor control editorial o mayores ingresos (Newman y otros, 2025a).

Tratar de comprender con precisión el alcance y la importancia relativa de los creadores (en comparación con la prensa tradicional) resulta complejo por diversas razones, y el fenómeno puede ser fácilmente sobreestimado si nos basamos sólo en métricas como la cantidad de visualizaciones en las plataformas. No obstante, su auge ha generado cierta preocupación en el sector periodístico, porque está en juego la atención pero también la veracidad de la información y los posibles perjuicios por causa de datos no verificados. Al mismo tiempo, algunos perciben una oportunidad para aprender de gente que claramente tiene habilidades especiales para conectar con un público de difícil llegada para los medios tradicionales.

Un modo de entender este auge es observar la proporción de usuarios de redes sociales que prestan atención a los creadores y a los medios tradicionales. En 2025, vemos que más jóvenes declaran su preferencia por creadores o personalidades (gráfico 20): es un 51%, frente al 39% que opta por los periodistas o medios tradicionales. Estas cifras prácticamente se invierten entre los mayores de 54 años.

Gráfico 20.

También se registran diferencias relevantes según la región en cuanto al comportamiento online vinculado a la edad. En muchos lugares con poblaciones jóvenes, las diferencias entre grupos de edad son aún mayores en términos de preferencias. En África, se presta más atención a los creadores en todos los segmentos, pero especialmente entre los jóvenes.10 En Europa y en América Latina, hasta los jóvenes prestan más atención a periodistas y medios tradicionales al utilizar las redes sociales para informarse.

Estos hallazgos nos aportan una comprensión básica de cómo varía la dinámica de la atención a las noticias según los grupos de edad, pero queda una incógnita: hasta qué punto los creadores reemplazan (en lugar de complementar) a los medios tradicionales. Si bien no podemos responder esa pregunta definitivamente sólo con estos datos, nuestro análisis indica que los más propensos a consumir información de creadores de contenido online son también los más propensos a consumir información de fuentes convencionales: son “amantes de las noticias”.

Los jóvenes y la IA generativa

Desde el lanzamiento al público de ChatGPT, en noviembre de 2022, se ha producido una proliferación de tecnologías, empresas y casos de uso de la IA generativa en todos los ámbitos de la vida, incluido el consumo de noticias. Las audiencias han comenzado a emplear la IA generativa para formular consultas relacionadas con las noticias: se trata de algo mucho más común entre los jóvenes, al igual que el uso general (Eurostat, 2026). En el próximo gráfico, con datos de 2025, consta la proporción de gente que accede semanalmente a las noticias mediante la IA, en todos nuestros mercados. Y se observa la diferencia: 15% de los jóvenes y sólo el 3% de los mayores de 54 años. Sin duda, estas cifras cambiarán con el tiempo.

Gráfico 21.

Es probable que gran parte de este uso de la IA para informarse se deba a la mayor familiaridad, comodidad y adopción de nuevas tecnologías por parte de los jóvenes. Hace dos años recogimos evidencias al respecto en un estudio cualitativo (Collao, 2024): los jóvenes que crecieron con computadoras y teléfonos inteligentes dicen que la IA les resulta menos disruptiva y más como un paso lógico en la evolución de las tecnologías que ya les resultaban familiares. Este es uno de los motivos que explica por qué los jóvenes tienden a estar a la vanguardia en la experimentación tecnológica, y en el caso de la IA, en la detección de cómo puede ayudar a resolver desafíos prácticos en sus vidas.
 

Estoy acostumbrado a las computadoras, he convivido con ellas toda mi vida, así que [la IA] es como: “Bueno, una cosa más de la vida cotidiana”, ¿no?

(Hombre, México, 21 años) Cita sin publicar hasta ahora del estudio de Collao 2024.
 

Siempre he usado mucha tecnología, e incluso cuando la IA empezó a surgir, sobre todo con ChatGPT, fuimos de los primeros en enterarnos porque somos estudiantes y nos decían: “Esto ayuda. Sabes que puede ayudarte, ¿verdad? Puede ayudarte a resolver problemas”. Así que fuimos de los primeros en probar.

(Mujer, EEUU, 22 años) Cita sin publicar hasta ahora del estudio de Collao 2024.

Notamos esta brecha generacional vinculada a los niveles de comodidad con el uso de IA en una pregunta que formulamos en 2025 en torno a dos escenarios hipotéticos: 1) noticias generadas principalmente por la IA con cierta supervisión humana, y 2) noticias creadas principalmente por humanos con ayuda de la IA. Los jóvenes se sienten mucho más cómodos ante ambas opciones (gráfico 22): un 30% con las noticias generadas principalmente por la IA con cierta supervisión humana y un 43% con las noticias creadas principalmente por humanos con ayuda de la IA. Entre los mayores de 54 años, las cifras son sólo 13% y 30%, respectivamente. Las actitudes varían también según la región: en Europa se siente mucha menos comodidad que en Estados Unidos, donde tienen su sede muchas de las compañías de IA más importantes.

Gráfico 22.

También detectamos diferencias según la edad entre el pequeño grupo de gente que ya emplea chatbots de IA para informarse. Es limitado el uso entre los mayores, mientras que los jóvenes recurren a las tecnologías con mayor frecuencia y de maneras más elaboradas, como una ayuda para consumir noticias (gráfico 23). En parte, esto puede deberse a que la familiaridad facilita la experimentación. Sin embargo, algunos casos reflejan directamente los desafíos ya planteados de los jóvenes a la hora de informarse: por ejemplo, casi la mitad (48%) utilizó un chatbot de IA para simplificar las noticias; entre los mayores de 54 años lo hizo sólo el 27%. Los jóvenes también son más propensos a recurrir a los chatbots para evaluar fuentes informativas. Estos hallazgos subrayan cómo la IA puede ayudar a los jóvenes a comprender mejor la información mientras navegan por un entorno informativo saturado de medios que conocen poco y noticias sobre temas para los cuales pueden carecer de contexto. De todos modos, es importante aclarar que se trata de un uso aún muy marginal, y en todos los grupos de edad generalmente se impone la cautela en torno al empleo de la IA en el periodismo, sobre todo en lo que respecta a la producción de contenidos.

Gráfico 23.

De cualquier modo, estos hallazgos también ofrecen pistas para los medios que examinan cómo la IA puede colaborar para servir mejor a las audiencias jóvenes. Los resúmenes hechos con IA cada vez se implementan más, a fin de condensar noticias en bloques cortos o en puntos clave. Tanto la emisora ​​pública NRK (Noruega) como el tabloide Aftonbladet (Suecia) afirman que estos resúmenes son especialmente populares entre los jóvenes.11 Otros medios, como The Independent (Reino Unido) y Channel NewsAsia (Singapur), lanzan productos y funciones similares (Bulletin y FAST, respectivamente) para usuarios con poco tiempo.12 Algunos van un paso más allá, y en el diseño de la interfaz incorporan el deslizamiento típico de las plataformas de video populares.

En la aplicación de CNA, FAST aporta resúmenes que se navegan deslizando el dedo como en TikTok.

Para los jóvenes, el uso de la IA es más interesante cuando sirve para adaptar el lenguaje a diferentes niveles de lectura (24%), para responder preguntas sobre las noticias (27%), y para transformar los formatos, ya sea de texto a audio (19%) o de texto a video (19%), como exhibe el gráfico 24. Esto coincide con la mayor preferencia de los jóvenes por el audio y el video, en comparación con los mayores de 54 años que prefieren leer online y consumen más frecuentemente la TV tradicional. Otra opción que los medios ya explotan es la de escuchar artículos de texto con voz generada por IA. Varios recurren a herramientas genéricas, más económicas, disponibles en el mercado; otros, como algunas publicaciones de Schibsted, han desarrollado modelos de IA entrenados con las voces de conocidos presentadores televisivos.13

Gráfico 24.

Sin embargo, el auge de la IA no está exento de desafíos e inquietudes. Un caso especial en el sector periodístico es la posible desconfianza, dado que la gente expresa preocupación en torno a la veracidad de la información y a poder distinguir qué es real y qué es falso en el mundo online.

Las imágenes virales generadas por IA, como la del papa Francisco (publicada en X por el usuario @singareddynm) o la de Katy Perry asistiendo a la Met Gala (publicada por Katy Perry en Instagram), han generado inquietud.

Los modelos de IA capaces de crear texto, audio, imágenes y videos realistas dificultan cada vez más el discernimiento, tal como muchos experimentaron al ver una imagen del Papa con un abrigo, generada con IA y viralizada en 2023.14 Desde el lanzamiento de ChatGPT, en 2022, nuestros datos evidencian una creciente inquietud por el contenido online falso y engañoso. El 60% de los jóvenes mostró preocupación al respecto en 2025, lo cual marca un aumento de 8 puntos porcentuales en tres años y un nivel similar al de la pandemia. 

No obstante, los jóvenes también consideran que la IA es una herramienta cada vez más útil para lidiar con la desinformación y son más propensos que los mayores de 35 años a recurrir a un chatbot para verificar algo que ven en las noticias.

Gráfico 25.

Quizás lo más importante es que, en todos los grupos de edad, la IA sigue estando bastante por detrás de las fuentes informativas oficiales y confiables. Los medios pueden sentirse algo reconfortados por el hecho de que, pese a todos los cambios que documentamos en este informe, tanto jóvenes como mayores siguen acudiendo al periodismo cuando más importa.

Conclusión: ¿Qué implica esto para los medios?

El período que abarca este estudio se ha caracterizado por un cambio tecnológico veloz, con una adopción y un impacto desproporcionados entre los jóvenes. Junto con la disminución del acceso directo a las noticias online, esta última década ha traído el auge de las redes sociales y de video, la explosión de creadores e influencers y el surgimiento de la IA generativa; fuerzas que transforman el modo en que los jóvenes se vinculan a las noticias. Para que quede claro: los jóvenes consumen gran cantidad de noticias e información online, pero en distintos lugares y de distintas maneras.

Nuestros hallazgos sugieren que las diferencias en el acceso a las noticias entre los jóvenes y los mayores responden más a ciertas diferencias estructurales en el uso de los medios y no tanto a sus actitudes con respecto a las noticias, que, como hemos demostrado, tienden a ser bastante similares. Dicho esto, también es real que el mayor acceso a la información mediante las redes sociales y de video puede estar (re)configurando las expectativas de los jóvenes, en cierta medida. Para concluir, resumimos las implicaciones para la prensa en tres áreas interrelacionadas: vías de acceso, formatos y definiciones de noticia.

1. Vías de acceso para los jóvenes

Las relaciones directas entre los medios y las audiencias jóvenes se han debilitado, porque acceden a las noticias cada vez más mediante las redes sociales y de video en lugar de acudir a la prensa. A medida que las herramientas de IA y las interfaces de resumen se convierten en vías más comunes, se intensificarán las cuestiones de visibilidad, atribución y control editorial. Si bien la exposición casual puede ampliar el alcance y la interacción, también debilita el recuerdo y la diferenciación de la marca (Kalogeropoulos y otros, 2018), por no hablar de la formación de hábitos informativos. Sin embargo, hay pocas razones para esperar que los jóvenes adquieran hábitos informativos que no les han sido inculcados, a diferencia de las generaciones mayores.

Para muchos medios, la cuestión no es si aprovechar o no las ventajas de las nuevas plataformas, sino cómo hacerlo gestionando los riesgos. Las redes de video como TikTok magnifican la dependencia de sistemas opacos sobre los que hay escaso control, y estar supeditado a las decisiones de estas empresas tecnológicas conlleva peligro a largo plazo, tal como demuestra la historia (Nielsen y Ganter, 2022). Las redes de video, diseñadas para el consumo dentro de la plataforma, limitan aún más el tráfico hacia los medios, lo que plantea desafíos adicionales para la monetización. Además, el debate político en torno a prohibir a la juventud el uso de plataformas, como hemos visto en Australia y en varios lugares de Europa, generan más incertidumbre y pueden alterar las vías de acceso a las noticias que suelen utilizar los adolescentes.

Aun así, muchos editores consideran que el riesgo es necesario y vale la pena tomarlo porque ofrece una avenida para generar identificación y conexión con la audiencia joven. Para lograrlo, será clave demostrar un valor real para los jóvenes, y en las plataformas existe una clara demanda de información de alta calidad que algunos medios de renombre están bien posicionados para cubrir. Organizaciones de todo tipo (tanto tradicionales como digitales) deberán seguir probando estrategias para atraer al público a espacios donde tengan mayor control y puedan generar ingresos con más facilidad, tales como sus propios sitios y aplicaciones, boletines o redes cerradas como WhatsApp y Telegram.

También cabe destacar que, como grupo, los jóvenes no son homogéneos en cuanto a su composición y sus preferencias, lo que significa que no es posible llegar a todos ellos mediante una única plataforma o un solo formato. Además, en la última década se ha producido un cambio generalizado en las plataformas digitales hacia una mayor personalización: así, los jóvenes están cada vez más acostumbrados a entornos mediáticos ajustados a sus intereses. Estudios en distintos países subrayan tanto los beneficios percibidos de la personalización de noticias como la inquietud en torno a la autenticidad y la sinceridad de estas iniciativas, así como la importancia de diseñar pruebas con los usuarios, no sólo para los usuarios (Monzer y otros, 2020).

2. Adaptar formatos informativos

Dado que los jóvenes consumen noticias primordialmente en las redes sociales, el formato no es un detalle secundario sino una característica fundamental. Los medios que mantienen su eje en el texto deberían adaptarse a entornos donde el video y el audio son protagonistas. Algunos ya experimentan usando la IA para transformar texto en audio (o viceversa), y varios destacan videos verticales en sitios web y aplicaciones. En plataformas como TikTok ganan centralidad los formatos breves y visuales para explicar y resumir. Incluso las notificaciones tal vez deberían operar como microhistorias que aporten valor, en lugar de simplemente generar tráfico.

La preferencia por el audio y el video también potencia la narrativa y la interactividad. Las audiencias jóvenes gravitan hacia formatos atractivos y emocionalmente resonantes, que contrastan con la propuesta más lineal y formal asociada a las noticias tradicionales. Los contenidos diseñados para ser compartidos (como las plantillas, los subtítulos y los elementos visuales) permiten que los jóvenes reaccionen y difundan historias en sus comunidades. En este sentido, las noticias no son sólo información sino también un recurso para conectar. 

Al mismo tiempo, los entornos basados en las personalidades reconfiguran el terreno competitivo, ya que creadores e influencers luchan por la atención y la autoridad con las fuentes institucionales. Esto no anula el valor del periodismo profesional, sobre todo porque muchos usuarios habituales de noticias consumen ambas opciones. Sin embargo, puede modificar las expectativas en cuanto a la expresión y a la capacidad de conectar con la gente. Como hemos visto, varios medios experimentan con tonos más conversacionales, con el humor y colaboraciones con creadores fiables, o invierten en talento interno que pueda combinar la credibilidad institucional con las características propias de cada plataforma. La prensa continúa luchando por encontrar un equilibrio adecuado que atraiga al público sin entrar en conflicto con los principios de la profesión y con la identidad de la marca.

3. Definiciones de noticia

A lo largo de este informe, hemos observado indicios de cierta ampliación del concepto de noticia y de quién puede considerarse periodista (ver también Collao, 2022; Eddy y otros, 2025a y 2025b). Por un lado, detectamos un amplio consenso intergeneracional en torno a cuestiones esenciales como la imparcialidad y la confianza. Por otro lado, apreciamos alguna variación en los márgenes de las noticias tradicionales. Los jóvenes se interesan más por temas entretenidos y divertidos, y están más abiertos a recibir este tipo de contenidos de parte de creadores. Y si bien defienden la neutralidad, el criterio para considerar que cierto punto de vista es legítimo ha cambiado en asuntos como la justicia social. También identificamos necesidades insatisfechas entre los jóvenes que suelen tener dificultades para comprender las noticias o hallarlas relevantes para sus vidas, y se muestran dispuestos a acudir a fuentes alternativas como los creadores de contenido y los chatbots de IA.

Para la prensa tradicional, abordar estas disparidades será, en parte, algo estratégico: dedicar recursos a temas que interesan y atraen a los jóvenes, así como encontrar modos de simplificar temas complejos y hacerlos atractivos para ellos. Observamos que muchos medios experimentan con la IA para convertir eficientemente sus contenidos a diversos formatos, para resumir artículos y potencialmente sintetizar asuntos de larga data para un público que tiene menos contexto histórico. Parte de la solución también puede radicar en el talento: los periodistas jóvenes conectan mejor con los intereses y preferencias de su generación, y dominan la narrativa digital. Asimismo, la confianza para los jóvenes a menudo se define mediante la verificación cruzada entre pares, de modo que puede haber un camino para que los medios generen confianza en este público.

Se trata de un espacio altamente dinámico y experimental, donde la prensa tradicional coexiste con medios nativos digitales y creadores de contenido. Las organizaciones orientadas a la juventud y los influencers suelen beneficiarse de una comprensión más intuitiva de la narrativa, la estética y las normas de las plataformas, pero a la vez enfrentan constantes limitaciones de ingresos, y a veces dependen de la producción original de la prensa tradicional, que, por su parte, debe evaluar hasta qué punto flexibiliza sus marcas para atender a las audiencias jóvenes sin alienar a los mayores, ya sea ampliando su oferta central o desarrollando productos diferenciados. Este escenario será distinto para las organizaciones informativas con imperativos económicos y mandatos de servicio público. Pero la colaboración, la adaptación y la claridad estratégica serán esenciales para lidiar con un entorno donde la visibilidad y la relevancia siguen siendo desafíos fundamentales.

Referencias


Notas al pie

10 Es importante subrayar que varias de nuestras muestras en países africanos no incluyen gente de más de 50 años por dificultades en la muestra. Por eso los datos reflejan las preferencias de audiencias más jóvenes.

Sobre los autores

Craig T. Robertson es investigador posdoctoral en el Instituto Reuters; sus intereses incluyen las tendencias en el consumo informativo, la confianza y la percepción de las noticias y el impacto de la tecnología en el sector periodístico.

Amy Ross Arguedas es investigadora posdoctoral sobre noticias digitales en el Instituto Reuters. Ha trabajado ampliamente en temas relacionados con la confianza en los medios, y fue reportera en el diario costarricense La Nación.

Mitali Mukherjee es directora del Instituto Reuters. Es periodista especializada en economía política y cuenta con más de dos décadas de experiencia en televisión, prensa escrita y periodismo digital. Trabajó en The Wire y Mint (India), en CNBC TV18, TV Today y Doordarshan.

Richard Fletcher es el director de Investigación del Instituto Reuters. Sus principales intereses giran en torno a las tendencias mundiales en el consumo de noticias digitales, el uso de redes sociales por parte de periodistas y medios, y la relación entre las tecnologías informáticas y el periodismo.

Agradecimientos

Los autores agradecen a los numerosos investigadores del Instituto Reuters, tanto actuales como anteriores, que han trabajado a lo largo de estos años en el Digital News Report y otros análisis citados aquí. Extendemos el reconocimiento a YouGov, que realizó las encuestas para el DNR, y a Flamingo, JV Consulting y Craft, que llevaron a cabo los estudios cualitativos.

Agradecemos a Nic Newman y al equipo editorial del Instituto Reuters por los ejemplos que nos han facilitado, a partir del informe sobre tendencias y predicciones y los artículos periodísticos, respectivamente. También, a los miembros actuales del equipo de investigación y a nuestros Visiting Fellows, por sus valiosos comentarios y aportaciones para una versión preliminar del informe. Por último, a Alex Reid, por su labor para que esta publicación salga a tiempo.

Este informe fue traducido al español por el periodista argentino Abel Escudero Zadrayec, consultor del Instituto Reuters y director del medio 8000 en Bahía Blanca.

Meet the authors

Dr Craig T. Robertson

Craig T. Robertson is a postdoctoral research fellow at the Reuters Institute for the Study of Journalism. Before Oxford, Craig studied at Michigan State University in the Department of Media & Information, exploring questions related to digital news and... Read more about Dr Craig T. Robertson

Dr Amy Ross Arguedas

Amy Ross Arguedas is a Postdoctoral Researcher Fellow at the Reuters Institute for the Study of Journalism. She works on the Trust in News Project. Amy completed her M.A. and Ph.D. in the Media, Technology, and Society program in the Department of... Read more about Dr Amy Ross Arguedas

Mitali Mukherjee

Mitali Mukherjee is a political economy journalist with more than two decades of experience in TV, print and digital journalism. She was a Chevening fellow for the South Asia Journalism Fellowship 2020, a Raisina Asian Forum for Global Governance Young... Read more about Mitali Mukherjee

Dr Richard Fletcher

Richard Fletcher is our Director of Research and the Deputy Director of the Reuters Institute. He is primarily interested in global trends in digital news consumption, comparative media research, the use of social media by journalists and news... Read more about Dr Richard Fletcher