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Cómo seguimos el cambio climático: uso de noticias y actitudes en ocho países

A family crosses the flooded streets of Pakistan. Credit: ADB

Una familia cruza calles inundadas en Pakistan. Crédito: ADB

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En este informe, los datos de un sondeo online realizado en agosto y septiembre de 2022 nos ayudan a documentar y a comprender cómo accede la gente de ocho países (Alemania, Brasil, Estados Unidos, Francia, India, Japón, Pakistán y el Reino Unido) a noticias e información sobre el cambio climático.

En su gran mayoría, los encuestados señalan que, según casi todos los científicos climáticos, son los seres humanos quienes causan el cambio climático, y les preocupa el impacto. Pero más allá de la comprensión básica del consenso científico y del reconocimiento de la crisis climática, nos resulta importante entender sus actitudes con respecto a las noticias sobre este tema, incluyendo cómo se sientan al consumirlas, qué fuentes de información les parecen confiables y cómo juzgan la cobertura de los medios. Por último, también damos ciertos pasos preliminares para comprender cómo cada instancia se correlaciona con las creencias, actitudes y comportamientos con respecto al cambio climático.

Nos interesa especialmente observar cómo varían estas cuestiones en distintas partes del mundo. Para ello, analizamos datos de una serie de países. Algunos de ellos (Francia, Alemania, Japón, el Reino Unido y Estados Unidos) se hallan en el Norte Global, donde están relativamente bien trazados los patrones del consumo de noticias y las actitudes con relación al clima. No obstante, en otros (Brasil, India y Pakistán) conocemos muy poco sobre cómo la gente se informa al respecto y qué piensa, a pesar de que en esos lugares hay gran cantidad de habitantes y están expuestos a mayores riesgos climáticos (Eckstein y otros, 2021; Banco Mundial. 2021). Por tal razón, hemos hecho un esfuerzo especial para obtener datos de estos países. Al tratarse de una encuesta online, sin embargo, los resultados de la India y Pakistán presentan serias limitaciones debido al reducido acceso a internet (esto se plantea más detalladamente en la sección sobre la metodología del documento original) y, en el mejor de los casos, deben considerarse representativos de la población que está online y habla inglés. (En Pakistán se podía responder en urdu, pero la gran mayoría eligió hacerlo en inglés).

A continuación, algunos hallazgos:

  • Alrededor de la mitad de los encuestados afirma que consumió noticias o información sobre el cambio climático en la última semana, y aproximadamente uno de cada siete consumió algo de información en las últimas dos semanas. Una gran minoría de usuarios más desconectados dice que vio noticias o información sobre el cambio climático con menos frecuencia. Y sólo un porcentaje muy pequeño sostiene que nunca vio noticias o información sobre el cambio climático.
  • Al observar dónde se obtienen noticias e información sobre el cambio climático, los medios desempeñan claramente un papel relevante. La opción más importante es la televisión, mencionada por casi un tercio de nuestros encuestados. Una porción similar dice haber usado varias fuentes online, desde portales informativos hasta plataformas que incluyen redes sociales o aplicaciones de mensajería.
  • En la mayoría de los países analizados, la proporción de jóvenes que se vinculan a noticias e información sobre el cambio climático en la última semana es significativamente menor en comparación con los grupos de mayor edad. (Si bien esto a primera vista puede resultar sorprendente, está en sintonía con amplias investigaciones que documentan niveles mucho más bajos de consumo de noticias en general entre los segmentos de edad más jóvenes).
  • Al consultar sobre qué fuentes vieron reflejadas en noticias e información sobre el cambio climático, las más destacadas son científicos y/o activistas ambientales, y no muy lejos aparecen los gobiernos y los políticos o los partidos políticos. Una cantidad menor menciona instituciones internacionales como las Naciones Unidas y empresas energéticas, seguidas de otro tipo de fuentes menos prominentes.
  • Cerca de la mitad de los encuestados dice confiar en los medios para informarse sobre el cambio climático. Es muy diferente la confianza en las fuentes que aparecen en las coberturas periodísticas: va desde alta y amplia para los científicos hasta niveles generalmente bajos para las compañías energéticas y los políticos o los partidos políticos. La confianza en los activistas se modifica considerablemente de un país a otro.
  • La confianza en las distintas fuentes varía según el país y también por la orientación política: en muchos lugares, la gente de derechas expresa menos confianza en los activistas y en los científicos. A pesar de estas diferencias, en casi todos los países de la muestra hay una clara mayoría de la derecha que confía en los científicos como fuente sobre el cambio climático.
  • La evasión selectiva de noticias (cuando la gente procura activamente evitar el consumo informativo, aunque siga al tanto una parte del tiempo) está casi tan extendida para el cambio climático como para las noticias en general; oscila entre el 10% en Japón y el 41% en la India.
  • Más allá de las razones que parecen vinculadas a la política (por ejemplo, la percepción de sesgo), varios de los motivos más frecuentemente mencionados para evitar noticias e información sobre el cambio climático están relacionadas con el agotamiento (“exhausto”, “demasiado”), el valor limitado (“nada nuevo”, “no puedo hacer nada”) y la ansiedad (“efecto negativo en mi estado de ánimo”).
  • En cuanto a la desinformación, la gran mayoría de los encuestados muestra cierta preocupación por lo que consumen tanto online como offline, y muchos dicen haber encontrado noticias o información que consideran falsas o engañosas. Sin embargo, sólo una minoría indica que ve este tipo de contenidos a menudo o todo el tiempo.
  • Al preguntarles qué medios sospechan que difunden desinformación, los más mencionados son la televisión y los digitales (incluidas las redes sociales o las aplicaciones de mensajería). Y entre las fuentes de presunta desinformación sobresalen los políticos, los partidos políticos y los gobiernos. Si bien en algunos países la gente confía más en la TV para consumir noticias sobre el cambio climático, en general la desinformación se asocia más con el uso de internet, sobre todo las redes sociales.
  • Quienes consumen más frecuentemente noticias sobre el cambio climático son a la vez más propensos a sentir que les son útiles, ya sea porque les ayudan a saber cómo actuar, porque les incitan a conocer más sobre el tema o porque les ofrecen información más precisa. Además, en este segmento también son menos propensos a creer que las noticias sobre el clima contienen puntos de vista contradictorios o que no son relevantes o que los dejan confundidos.
  • La gente que consume semanalmente noticias o información sobre el cambio climático es más propensa a pensar que conoce lo básico de la ciencia climática, incluyendo la relación entre el cambio climático y el aumento de las temperaturas. No obstante, sólo alrededor del 40% dice conocer al menos algo módico sobre las iniciativas políticas globales para afrontar el cambio climático y las principales medidas de sus gobiernos al respecto. El porcentaje es similar entre quienes consumen semanalmente noticias e información y quienes lo hacen con escasa frecuencia, lo que pone de manifiesto que la gente cree saber relativamente poco sobre la política climática nacional e internacional, y quienes más noticias consumen no se sienten más informados en torno a esta cuestión.
  • Una gran mayoría (que oscila entre el 75% en Estados Unidos y el 89% en la India) admite estar algo, muy o extremadamente preocupada por el impacto del cambio climático en los habitantes de todo el mundo.
  • Usualmente, las personas de izquierdas son más propensas a preocuparse por los impactos del cambio climático. De todos modos, es importante señalar que más de la mitad de nuestros encuestados se mostraron preocupados, independientemente de su tendencia política.
  • En los ocho países de nuestro análisis, la gente que consume semanalmente noticias sobre el clima es ligeramente más propensa a decir que tomará algunas de las acciones más populares como reciclar, desperdiciar menos comida y utilizar menos energía. Sin embargo, en las acciones no tan instaladas (como volar menos, recurrir a energías renovables en el hogar o comer menos carne) no se registran diferencias en función del consumo informativo de cada persona.
  • En la muestra analizada, entre el 20% y el 40% considera que sus gobiernos prestan suficiente atención al cambio climático, que actúan en consonancia con la ciencia climática, que hacen todo lo posible para proteger el planeta para las generaciones futuras y que ayudan lo suficiente para evitar una catástrofe climática. En los ocho países, quienes consumen semanalmente noticias sobre el clima son aún menos propensos a considerar que sus gobiernos hacen lo suficiente para abordar el cambio climático.

Este informe ha sido traducido al español por el periodista argentino Abel Escudero Zadrayec, Journalist Fellow del Instituto Reuters en el curso académico 2007-2008 y director del medio 8000, en Bahía Blanca.