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Resumen ejecutivo y hallazgos clave del informe de 2026

Resumen ejecutivo y hallazgos clave del informe de 2026

16 de junio de 2026

Nuestro informe de 2026 constata que por todas partes las audiencias reaccionan con creciente inquietud ante los sucesivos episodios de turbulencias políticas, económicas y tecnológicas. Se ponen en cuestión supuestos fundamentales sobre el modo en que funciona el mundo, ya que cambian alianzas internacionales de larga data, el sistema comercial global se ve sometido a una fuerte presión y la estructura básica del orden de posguerra parece cada vez más incierta. Al mismo tiempo, la gente se va adaptando a la rápida diseminación de la inteligencia artificial en varios aspectos de la vida cotidiana y las consecuencias reales del cambio climático se hacen sentir más y más.

A medida que el mundo se transforma a un ritmo acelerado, los medios informan y actualizan sobre estos acontecimientos las 24 horas, compitiendo por una porción de las cuatro a cinco horas diarias que las personas dedican a sus teléfonos inteligentes: para algunas, esto implica la oportunidad de mantenerse al tanto de las noticias mientras se desarrollan; para otras, el riesgo de crear una sensación de sobrecarga.

El Digital News Report 2025 se caracterizó por la relativa estabilidad de varios indicadores que monitoreamos desde hace más de una década. Este año, los datos marcan una mayor volatilidad que refleja la ascendente percepción de incertidumbre. En las respuestas a nuestra encuesta notamos ansiedad, desinterés y cinismo, pero también apertura a nuevas fuentes y formatos, y una fe inquebrantable en lo que el periodismo, en su mejor expresión, puede ofrecer.

Una aparente paradoja surge dentro del ecosistema informativo, entre el comportamiento y las actitudes. Observamos la profundización del consumo de noticias en las redes sociales, las plataformas de video y, recientemente, la inteligencia artificial. Al mismo tiempo, aumenta la preocupación en torno a la confianza en las noticias, la desinformación y el impacto más amplio de estas plataformas.

Un tema central es la creciente “plataformización” del consumo informativo. En el promedio en los mercados que analizamos, por primera vez las redes sociales y las plataformas de video son fuentes más populares que la televisión y los sitios web y las aplicaciones de los medios. También aumenta la cantidad de usuarios que prueban los chatbots de IA como vía de acceso . En el mundo online, la gente prefiere cada vez más ver las noticias en lugar de leerlas, y a menudo recurre a una extensa gama de fuentes y voces. Algunos actores nuevos son creíbles e innovadores, y hacen un aporte positivo a la variedad de opciones informativas. Este reporte explora en detalle el auge de los creadores y otros emergentes productores de contenidos, el papel que desempeñan en este entorno cambiante y qué les valoran las audiencias.

A pesar de las disrupciones de índole política, económica y social, los valores esenciales del periodismo mantienen su relevancia. Los puntos de vista pueden fragmentarse en muchos países, pero persiste el apoyo a principios como la imparcialidad, aun cuando el público expresa insatisfacción con ciertos aspectos de su experiencia informativa. A la gente todavía le importa lo que las noticias y el periodismo aspiran a ser, tanto en formas nuevas como en ciertas formas tradicionales.

En su decimoquinto año, nuestro Digital News Report procura captar estas tendencias globales y al mismo tiempo reflejar las diferentes actitudes y los distintos hábitos informativos entre los países, y también dentro de cada uno de ellos. Algunas partes del informe quizá resulten inquietantes, pero son tiempos especialmente inquietantes tanto para el sector de la prensa como para el mundo en general. Nuestros hallazgos pueden suscitar preguntas sobre hasta qué punto los medios son responsables de las tendencias clave o si tienen algún control sobre ellas. Tal vez sea más constructivo reconocer la ansiedad y la inquietud que expresan las audiencias y centrarse en lo que el periodismo puede hacer para ayudar a la gente a interpretar lo que sucede y qué relevancia tiene para la vida cotidiana.

Principales hallazgos

1. Las redes sociales y las plataformas de video superan a los sitios web y las aplicaciones de los medios

Mientras el uso de las fuentes informativas tradicionales continúa disminuyendo, se vuelve más prominente el consumo de noticias en las redes sociales y las plataformas de video. Si bien esto ya ocurría desde hace varios años en ciertos países, es la primera vez que se registra a nivel mundial (tomando el promedio de nuestros 48 mercados): hoy el 54% recurre a las redes sociales y las plataformas de video, en tanto que el 51% prefiere los sitios web y las aplicaciones de los medios. El cambio se produce en todos los grupos de edad.

2. Los chatbots de IA ganan protagonismo como vía de acceso a las noticias

Hoy el 10% se informa mediante chatbots, frente al 7% de 2025: crece rápidamente, pero no tanto como el uso de la IA para otros fines. Principalmente recurren a los chatbots quienes muestran mayor interés por las noticias, y está concentrado en las audiencias más jóvenes (un 16% de los menores de 35 años los usa para informarse). 

En Corea del Sur, Grecia y España, el empleo de chatbots se duplicó con respecto al año anterior. Pero el crecimiento no fue universal. Varios mercados no registraron ningún aumento (entre ellos, Estados Unidos, Francia, el Reino Unido y Alemania). Los usuarios de chatbots parecen valorar la mayor profundidad o las explicaciones adicionales que ofrecen estas tecnologías: la característica más popular es la posibilidad de seguir indagando (42%).

3. El video online continúa avanzando

Por primera vez, en todos los mercados del Digital News Report ahora la mayoría de la gente consume noticias en video cada semana: es el 77%, según el promedio global. Además, en 45 países se miran más videos informativos online que noticias en televisión; Alemania, Dinamarca y los Países Bajos son las tres excepciones.

El crecimiento del consumo de videos online se desarrolla íntegramente en plataformas de terceros. En los sitios y aplicaciones de los principales medios ha caído este año: en promedio, cinco puntos porcentuales.

Las noticias televisivas también están en declive, pero a la vez se consolida otra vía: más de una cuarta parte de nuestros encuestados (27%) consume información a la carta en sus televisores inteligentes, mediante aplicaciones como YouTube.

Desde la pandemia, el incremento en el uso de las plataformas de terceros se ha concentrado en aquellas donde el gran protagonista es el video y no el texto. La primera ola del crecimiento de las redes sociales afectó más duramente a los periódicos: esta segunda ola perjudica los intereses de los medios en los ámbitos de la TV y el video. Las plataformas audiovisuales de evolución más veloz son TikTok (que parte de una base pequeña: 20% a nivel mundial lo usa para informarse) e Instagram (con aumento más modesto, pero presencia más significativa: 26%). Ambas impulsan gran parte de la transformación, junto con YouTube (34%). En tanto, Facebook revierte caídas recientes y conserva el liderazgo general para el consumo de noticias (43%).

4. Los creadores, a la vanguardia del crecimiento del video

Alrededor de una cuarta parte de los encuestados (27%) obtiene información de creadores o influencers vinculados a las noticias, y casi la mitad (46%) obtiene información de creadores de cualquier tipo. Nuestros encuestados dicen que los creadores son más entretenidos, más fáciles de entender y más cercanos que los medios tradicionales. Pero también consideran que los creadores son menos confiables y más sesgados en comparación con otros atributos, como la autenticidad y la cercanía.

No se trata de un reemplazo: la mayoría de la gente que obtiene información de creadores también consume medios tradicionales. De hecho, consume más medios tradicionales que el promedio. El 13% cubre la mayoría o la totalidad de sus necesidades informativas mediante creadores enfocados en las noticias, y apenas el 3% se informa solamente con creadores.

5. Disminuye el interés por las noticias

Desde 2021, la proporción de gente “extremadamente” o “muy” interesada en las noticias ha caído 13 puntos porcentuales en el promedio de los mercados que examinamos. El 25% de los encuestados son ahora consumidores ocasionales o pasivos de noticias, generalmente sólo una vez a la semana, y tienen escaso o nulo interés: se trata de un incremento de nueve puntos desde el 16% registrado hace cinco años. Sin embargo, aunque hay menos “amantes de las noticias” en casi todos los países, no han perdido su costumbre, su entusiasmo, su compromiso y su propensión a pagar: un mercado objetivo más pequeño, pero duradero.

6. La confianza en las noticias, en mínimos

En 29 de nuestros 48 mercados ha disminuido este año la confianza en las noticias, lo que provoca una caída general hasta el nivel más bajo desde que comenzamos a medir en 2015 (37%). Se redujo al menos cinco puntos porcentuales en 19 países. En Estados Unidos, por ejemplo, hoy apenas una cuarta parte de la población confía en las noticias la mayor parte del tiempo (25%). Algo de este descenso global refleja inquietudes que van más allá del sector mediático: también baja la confianza en las instituciones y los líderes, y además el periodismo a menudo recibe ataques directos por parte de políticos de alto perfil. Pese a estas presiones, la confianza en los medios más consumidos se mantiene incluso mejor que la confianza general.

La caída de la confianza se relaciona, a la vez, con los cambios en el consumo de noticias. Desde hace tiempo, la gente confía menos en las redes sociales y las plataformas de video que en la prensa, de modo que la confianza general tiende a disminuir a medida que más usuarios se vuelcan a las redes (y los chatbots de IA) para informarse en detrimento de las fuentes tradicionales. Es probable que el nivel general de confianza siga bajando, pero la confianza en buena parte de los medios convencionales parece desafiar esta tendencia.

La inquietud en torno a la desinformación también se ha incrementado (+4pp) y ahora llega al 62%, en promedio, con subidas superiores a los cinco puntos porcentuales en 11 mercados. Sólo en un país disminuyó la preocupación: Brasil (-3pp). A medida que aumenta el uso de las plataformas de terceros, también lo hace la inquietud por la desinformación, pero parece prevalecer la comodidad.

7. El pago por las noticias también se ve desafiado por el menor consumo directo

El porcentaje que paga por acceder a las noticias online se mantiene sin cambios en un 17%, tomando la canasta de 20 países que venimos monitoreando. Probablemente resultará más difícil aumentar estos ingresos, dado que se reduce el flujo de usuarios que entran en el embudo de suscripción de los sitios web y las aplicaciones de los medios. Sin embargo, registramos una variación interesante en cuanto a los tipos de organizaciones periodísticas que reciben apoyo y por qué. Y esto marca oportunidades. Una cantidad significativa hace aportes económicos a la prensa no tradicional. La gente paga principalmente por los beneficios directos que obtiene del contenido que quiere consumir: así lo indica el 81%. Pero además, la mitad (49%) también expresa motivaciones basadas en valores (por ejemplo, sostener al periodismo por su importancia para la sociedad) y algunos medios lo aprovechan.

8. Un respaldo perdurable a la imparcialidad como ideal…

A pesar de este contexto turbulento, la gente aún apoya la idea de la cobertura periodística ecuánime: si bien las cifras caen desde 2020, quienes prefieren la imparcialidad superan ampliamente a quienes priorizan las noticias que coinciden con sus puntos de vista (la relación es más de dos a uno). El 45% elige la información que no toma partido, y el 46% cree que es lo mejor para el resto de la sociedad. En tiempos en los que ciertos comentaristas afirman que la imparcialidad ya es cosa del pasado, la mayoría de las audiencias sigue apoyándola (incluyendo los jóvenes).

… Pero la realidad de las noticias plantea dudas

Apoyar el modo en que deben ser las noticias no implica satisfacción con el modo en que son. Nuestros datos reflejan descontento con la cobertura de muchas de las grandes historias globales. La inmigración, en particular, parece un tema difícil (tal vez incluso imposible) de abordar correctamente: en este tema, mucha más gente piensa que el periodismo hace un mal trabajo en lugar de uno bueno (11 puntos porcentuales de diferencia neta a nivel global).

En 26 países que tienen medios públicos relevantes, observamos variaciones en el grado de acuerdo con la afirmación de que las noticias que proveen tienen impacto social positivo: hay un 37% de posturas a favor y un 22% en contra. No obstante, los mercados con opiniones diversas tienden a ser aquellos donde en general la confianza en las noticias es más baja y las dinámicas políticas polarizadas son más evidentes. En Estados Unidos, Alemania, España y el Reino Unido, por ejemplo, también constatamos diferencias muy grandes en las actitudes con respecto al impacto social de los medios públicos entre quienes se sitúan a la izquierda y a la derecha del espectro político.


Ve directamente a claves sobre cada tema: Chatbots de IA | Interés por las noticias | Confianza | Coberturas informativas | Influencia en las noticias | El auge del video | Los creadores | El pago por noticias | La imparcialidad | Los medios públicos 


El persistente deterioro del consumo directo de noticias

Llevamos varios años informando sobre la tendencia del consumo de noticias que se aleja de fuentes como la televisión, la radio, los periódicos y los sitios web y las aplicaciones de medios para dirigirse hacia las plataformas, es decir, las redes sociales y de video, y más recientemente, los chatbots de IA. 2026 representa un hito significativo: por primera vez, las redes sociales y las plataformas de video superan a las demás opciones como la fuente más utilizada a nivel mundial (54%). Desde 2020, la televisión y los sitios web y las aplicaciones de medios han disminuido 13 y 12 puntos porcentuales, respectivamente. El declive de la TV es ampliamente reconocido en el sector, pero quizá no ocurre lo mismo con el de los sitios y las aplicaciones, cuyo ritmo de caída ha sido similar en los últimos años. 


54%

Porcentaje global que usa las redes sociales y plataformas de video para informarse. (Es un 56% si sumamos los chatbots de IA). 

En el mismo período, las redes sociales y las plataformas de video se han mantenido en gran medida estables, pero ahora ocupan el primer lugar, principalmente como resultado de los descensos continuos de la TV (hoy 52%) y los sitios y las aplicaciones (51%).1 Si añadimos los chatbots de IA, el total combinado de fuentes de terceros alcanza un 56%. Es mejor pensar en esto más como una deriva que como un cambio, aunque no deja de ser un momento importante.

Cuando la gente recurre a las redes sociales y las plataformas de video, a menudo consume noticias de proveedores reconocidos. Pero esto forma parte, cada vez más, de una dieta informativa compleja, y la prensa tiene que luchar duramente por su porción.

Durante la última década, prácticamente todos los medios han centrado sus esfuerzos estratégicos en la transición hacia lo digital, y muchas de estas transiciones han sido muy exitosas. Sin embargo, incluso los más avanzados deben lidiar con una realidad: en la mayoría de los países, las plataformas son más populares. Esto tiene implicaciones obvias en cuanto a las perspectivas de alcance e involucramiento de las audiencias, y al potencial de monetización (al menos en los dominios propios, donde el potencial es mayor).

Las redes sociales y las plataformas de video crecieron, en promedio, tres puntos porcentuales este año como fuentes de noticias. Y su uso aumentó en 22 de los 48 mercados, aunque no todo se debe necesariamente a la demanda. Por el lado de la oferta, en 2025 Meta declaró públicamente que incrementaría el volumen de contenidos informativos en Facebook, lo que probablemente haya influido en los niveles registrados.2

En 30 de los 48 mercados, las redes sociales y las plataformas de video ya son fuentes más populares que los sitios web y las aplicaciones de los medios. De los lugares donde aún lideran los sitios web y las aplicaciones de los medios, cuatro se encuentran en Asia (Singapur, Taiwán, Corea del Sur y Japón) y el resto, en Europa.

La proporción de gente que tiene a las redes sociales y las plataformas de video como su principal fuente informativa también subió este año en 22 mercados, incluyendo países como Alemania, cuyos índices han sido históricamente bajos (+4pp hasta el 18%), e Indonesia, donde se trata de la opción más popular desde hace mucho tiempo (+8pp hasta un 48%). 

A nivel mundial, ahora el 30% se informa principalmente mediante las redes sociales y las plataformas de video, frente al 22% de hace cinco años. Las razones de este cambio son diversas: algunos simplemente consideran que se trata de una mejor vía para obtener noticias; para otros probablemente sea una consecuencia de la reducción del uso de la televisión y de los sitios web y las aplicaciones de los medios. La proporción de gente que ahora sólo usa las redes sociales y las plataformas de video para informarse ha aumentado este año al 12% (el doble que en 2020); muchos dejan de consumir diferentes fuentes y se limitan a ver ocasionalmente noticias mientras hacen otras actividades online.

La IA es la otra fuente de terceros que ha experimentado un crecimiento reciente.3 el uso semanal de chatbots (como ChatGPT, Perplexity y Google Gemini) para informarse subió del 7% al 10% en un año. Sin duda, proporcionalmente es algo significativo, pero no parece ser (aún) el momento del auge para las plataformas de IA, pese a que en algunos países se ha duplicado, partiendo de bases pequeñas: por ejemplo, en Grecia (hoy 12%) y Corea del Sur (14%).

Para saber más sobre el uso de los chatbots de IA para informarse, lee el capítulo Nuevos usos de los chatbots de IA en las noticias y lo que suponen para el periodismo.


Al repasar los cinco años transcurridos desde el pico de la pandemia, la tendencia se recorta muy claramente: casi todos los que optan por el ámbito online como vía preferida para informarse se inclinan por entornos de empresas tecnológicas (redes sociales, plataformas de video y chatbots de IA). El lanzamiento de la serie del expresidente polaco Andrzej Duda en Kanal Zero el año pasado ilustra con nitidez algunas tendencias que se globalizan con rapidez: los políticos actúan como creadores de contenido y se dirigen directamente al público; los canales de video online acumulan velozmente gran cantidad de seguidores, y los medios tradicionales quedan relegados.

Former Polish PM Andrzej Duda.
El ex-presidente polaco Andrzej Duda presenta su nuevo programa en la startup de YouTube Kanal Zero (2.2 millones de suscriptores).

El consumo de pódcast informativo permanece sin cambios este año en un 11% a nivel mundial: los únicos aumentos significativos fueron en Australia (+4 puntos) y en Perú (+3). Estos productos tienen éxito a la hora de atraer a un público entusiasta y pueden funcionar para llegar a las audiencias jóvenes. El formato también evoluciona: ahora muchos pódcast se orientan al video, de modo que al menos una parte del consumo aparecerá en nuestros datos sobre video online.

Más de la mitad de nuestros encuestados de 18 a 24 años (52%) expresan que las redes sociales, las plataformas de video y los chatbots de IA son su principal vía de acceso a la información. La siguiente opción más popular entre los jóvenes reúne 32 puntos porcentuales menos. En el segmento de 18 a 34 años, la caída en el uso de los sitios web y las aplicaciones de los medios ha sido más rápida que en el caso de la televisión. Los sitios y aplicaciones muestran signos de inclinarse hacia un público de mayor edad, y ya no constituyen la principal fuente para ningún grupo. Como muestra el gráfico siguiente, tanto la generación Z como los millennials prefieren informarse mediante las redes sociales y las plataformas de video, mientras que los mayores de 45 años eligen la TV. (Las cifras de variación comparan datos de 2026 y 2021. Hace cinco años no hubo preguntas sobre chatbots de IA).

Estos contrastes generacionales en los hábitos de consumo de noticias son cada vez más pronunciados: en la mayoría de los mercados se registran grandes diferencias en cuanto a las principales fuentes informativas según el grupo de edad. Los patrones distintivos tampoco se observan únicamente entre los más jóvenes: las personas de hasta 35 años tienen una relación diferente con las fuentes de noticias en comparación con los mayores. 

Popular Swiss news portal Watson introduced a TikTok-like ‘flow mode’ to increase engagement with younger users
El portal de noticias suizo Watson presentó un 'modo fluido' al estilo deTikTok para enganchar a los jóvenes. 

El próximo gráfico ilustra esta disparidad tomando el caso del público estadounidense y las noticias sobre la guerra en Irán, con datos de una encuesta complementaria hecha a finales de marzo de 2026. Los menores de 35 años sostienen que las redes sociales y las plataformas de video son la mejor manera de seguir el conflicto, duplicando cifras de los mayores. Con la TV sucede lo opuesto.4 Además, la porción de jóvenes que no consumen información sobre la guerra es similar a la de quienes recurren a los sitios web y las aplicaciones de los medios, que a su vez constituyen la fuente principal para el 19% de los mayores de 34 años.

Una pregunta recurrente es si los jóvenes que tienen estos patrones distintivos acabarán adquiriendo los hábitos informativos de sus mayores a partir de la mediana edad. De hecho, analizando los datos a nivel global (ver el siguiente gráfico), observamos que poca gente tiene costumbres fijas: cuando preguntamos por las rutinas cotidianas (dónde consumen las noticias, a qué hora y con qué frecuencia, por ejemplo) una clara mayoría contesta que suelen variar o difieren según el día. Los jóvenes son aún menos propensos a los patrones estables que los demás grupos de edad. Hay dos aspectos que parecen no cambiar mucho: los temas que interesan y los dispositivos que usan. Pero tampoco aquí la mayoría tiene hábitos fijos. 


56%

Porcentaje de los jóvenes a nivel global jamás han leído un periódico con regularidad.

Este año también consultamos a los encuestados que no utilizaron determinadas fuentes durante la semana previa si alguna vez sí las consumieron con esa regularidad: de este modo, podemos diferenciar entre quienes abandonan una opción y quienes jamás la emplearon. Parece haber pocas razones para esperar que los jóvenes vayan a adoptar las costumbres de las generaciones mayores a medida que envejecen. A nivel global, el 56% del grupo de 18 a 24 años que no leyeron un periódico en la última semana nunca lo han hecho de manera habitual. Para las noticias por televisión, la cifra es 21%.

Para saber más sobre el consumo de noticias entre los más jóvenes, lee el capítulo Las razones por las que la TV, la radio y los periódicos están perdiendo sus audiencias


Un debate relevante en el sector durante el último año ha girado en torno a lo que se ha denominado “cero Google”: la preocupación de que los cambios en los patrones del consumo de búsquedas y cómo los motores incorporan la IA provoquen caídas contundentes en el tráfico hacia los sitios de los medios. Si nos fijamos únicamente en lo que la gente dice que hace (en lugar de ver cómo responden los motores ante las consultas), hasta ahora las cifras han variado poco. El porcentaje de audiencias de más edad que dicen usar los buscadores como principal fuente de noticias es el mismo de 2025, pero la cifra ha caído tres puntos entre los mejores de 35 años.

Por supuesto, esto no implica que también sea pequeño el cambio en el tráfico que los motores de búsqueda y los agregadores envían a los medios. Se da por sentado que la implementación del “modo IA” y la “visión general creada por IA” en Google afecta las referencias, especialmente en ciertas consultas, si bien las búsquedas de noticias de actualidad, en su mayoría, quedan excluidas de los resúmenes hechos con IA. Según datos agregados de la empresa de métricas Chartbeat para nuestro informe sobre tendencias y predicciones (Newman, 2026), en más de 2.500 sitios web a nivel global el tráfico de búsquedas orgánicas de Google se desplomó 33% entre noviembre de 2024 y noviembre de 2025, y un 38% en Estados Unidos. Los líderes de medios calculan que el tráfico procedente de los motores de búsqueda se reducirá casi a la mitad en los próximos tres años (-43%).

Junto a la búsqueda (de manera literal para muchos usuarios), Google Discover representa ahora una proporción importante y creciente del uso de agregadores en muchos mercados, lo que pone de relieve por qué la dependencia de este servicio incomoda a varios en el sector mediático. Mientras que Google Noticias es el agregador específico de información periodística, Discover (lanzado en 2018 como sustituto de Google Feed) es una fuente altamente personalizada, pensada para dispositivos móviles, que mezcla noticias, contenido atemporal y videos a partir de los intereses y el historial de búsquedas de cada usuario. Si bien nuestros datos constatan un mayor uso en general, algunos medios reportan caídas en su tráfico propio. En la Press Gazette del Reino Unido, en marzo de 2026, “el director ejecutivo Piers North dijo a los inversores que el tráfico de Google Discover a los sitios de Reach [un editor británico que cotiza en bolsa] se redujo un 46% en la segunda mitad del año, dado que la plataforma prioriza más el contenido generado por usuarios y los videos”. 5 La fragilidad percibida del tráfico de búsquedas y de Google Discover ayuda a explicar por qué buena parte de los medios han dejado de considerar el alcance como métrica clave de éxito, y en su lugar ahora se enfocan en la profundidad del involucramiento de una audiencia más pequeña y leal.

El uso total de agregadores es considerable en mercados como Estados Unidos y el Reino Unido. Pero no todos los servicios son iguales, y existe una diferencia notable entre alguien que se ha suscrito a un sistema como NewsBreak y el tráfico más casual de Google Discover, que ofrece una experiencia pasiva en la que el contenido aparece automáticamente.

Los chatbots de IA ganan protagonismo como vía de acceso a las noticias

¿Y qué ocurre con la inteligencia artificial, acaso la disrupción más trascendental para el sector desde el lanzamiento del iPhone en 2007? Durante el último año, los medios han adoptado funciones de IA generativa en gran parte de su producción, y aportan cada vez más innovaciones para las audiencias. Aunque el mantra de “la supervisión humana” por ahora se mantiene, se exploran activamente otras formas de incorporar estas tecnologías más profundamente en los flujos de trabajo y los productos.

En la encuesta de este año nos centramos específicamente en un aspecto de la revolución IA: el consumo de noticias mediante chatbots. De acuerdo con nuestros datos, se registra un crecimiento veloz más que explosivo. A nivel global, el uso semanal ha aumentado tres puntos porcentuales, del 7% al 10%. (Es importante reiterar que estos números se vinculan específicamente a chatbots autónomos como ChatGPT, Perplexity y Google Gemini).

El gráfico muestra una variación considerable en las tasas de uso semanal para informarse: en algunos países se ha duplicado y supera el 10%, pero tiende a ser menos popular en Estados Unidos y Europa. El nivel más bajo en nuestra encuesta se registra en el Reino Unido: 4%. En general, el consumo de noticias en los chatbots es mayor allí donde los buscadores, las redes sociales, los agregadores y las plataformas de video ocupan un lugar relativamente preponderante, y es menor allí donde se sostiene la popularidad del acceso directo. En este sentido, el uso de chatbots sigue el patrón de “plataformización” que hemos documentado en informes anteriores.

Un factor probablemente influyente es la percepción de fiabilidad, que a su vez probablemente se vea influida por el tono de la cobertura periodística sobre la IA en general. A nivel global, la confianza en las respuestas de los chatbots es del 20%, frente al 37% de la confianza en las noticias. En el Reino Unido es un 6%, también la cifra más baja de todos los mercados.

Quienes usan chatbots de IA para informarse constituyen un segmento muy comprometido y con gran dominio digital: el 38% entra en nuestro grupo de “amantes de las noticias”, en comparación con el 22% del total de encuestados. Se caracterizan por la intensidad y la amplitud de su consumo informativo: van a buscar las noticias en vez de encontrarse con ellas en actitud pasiva, y son mucho más propensos a acceder a múltiples plataformas y formatos. Su comportamiento indica una gran familiaridad con las herramientas digitales, por el mayor uso de motores de búsqueda, aplicaciones de mensajería y redes de video. También parecen más abiertos a las fuentes alternativas (incluyendo periodistas individuales e influencers) en lugar de depender únicamente de los medios tradicionales. Se los puede describir, en general, como “grandes consumidores de noticias”: curiosos, experimentales y con dietas informativas complejas y multiplataforma. Esto se observa al analizar las motivaciones de los usuarios de chatbots: quienes tienen mayor interés en las noticias disfrutan de la posibilidad de recopilar información de distintos medios en una sola respuesta, hacer preguntas para obtener más datos o explicaciones detalladas, y traducir artículos producidos en otros idiomas.

Tras más de una década en la que el consumo de noticias ha pasado de los dominios propios de los medios a las plataformas de terceros (búsqueda y redes sociales), el sector periodístico se pregunta ahora si los chatbots de IA dificultarán aún más atraer a las audiencias a los sitios web (y así, con el tráfico directo, interactuar y monetizar sin intermediarios). Este es otro aspecto del asunto “cero Google” ya descrito: concretamente, ¿quedará satisfecho el público con las respuestas de la IA para informarse, y entonces será menos probable que acudan a los medios? En nuestra encuesta preguntamos si los usuarios hacen clic para ir a las fuentes originales cuando obtienen información en motores de búsqueda, redes sociales y chatbots. (Vale recordar que pueden existir diferencias entre lo que la gente dice que hace y su comportamiento real).

El 42% de quienes usan chatbots de IA para informarse aseguran que siempre o a menudo hacen clic para ir a las fuentes originales, pero notamos grandes diferencias según el mercado. Entre los valores más elevados figura el 56% de Corea del Sur, más del doble que el 26% de Dinamarca. La propensión a cliquear desde los chatbots se sitúa entre la probabilidad de hacerlo desde las redes sociales (36%) y desde los motores de búsqueda (44%). Sin embargo, estas cifras deben compararse con cautela, ya que se trata de proporciones a partir de bases de usuarios bastante distintas.

También consultamos a la gente por qué hace clic desde los chatbots, las redes sociales y los motores de búsqueda. La razón más citada es obtener más detalles sobre la noticia en cuestión, aunque los usuarios de chatbots son relativamente menos propensos a decir esto: tal vez porque la respuesta de la IA ya satisface sus necesidades. También son relativamente más propensos a querer verificar la noticia e indagar sobre la fuente, lo que probablemente refleja cierto grado de cautela y escepticismo con respecto a la tecnología. Esto contrasta con el público que busca detalles extra, algo más común en los clics procedentes de buscadores y redes sociales, si bien las diferencias entre plataformas son bastante pequeñas (hasta nueve puntos porcentuales).

Para saber más sobre el uso de los chatbots de IA, lee el capítulo Usos emergentes de los chatbots de IA en las noticias y lo que suponen para el periodismo

 

¿Qué piensa la gente sobre las noticias?

¿Qué nos dicen los encuestados este año sobre sus actitudes hacia las noticias en términos de indicadores como la confianza, el interés y la preocupación por la desinformación? ¿Y cómo se relacionan los cambios en las actitudes con los cambios en los patrones de consumo?

Interés por las noticias y evasión de noticias

La reducción del consumo informativo en TV y en los sitios web y las aplicaciones de los medios hacia fuentes de terceros se debe, al menos en parte, a la disminución del interés general por las noticias. Tenemos datos desde 2021 sobre 46 mercados para analizar el porcentaje extremadamente o muy interesado en las noticias: en promedio, se ha derrumbado 13 puntos porcentuales (del 59% a poco menos del 46%) desde el pico de la pandemia.

El gráfico muestra reducciones muy significativas en la proporción extremadamente o muy interesada en las noticias, incluso en países que contaban con niveles más estables. Estas caídas tienen implicaciones tanto democráticas como comerciales: así se dificulta el involucramiento ciudadano en el proceso político y se agranda el desafío de monetización, ya sea a través de la publicidad o de los ingresos provenientes de las audiencias.

Como hemos visto, las redes sociales y las plataformas de video son ahora la fuente más popular a nivel mundial, pero existen diferencias entre ellas en cuanto al grado de intención que tiene la gente al buscar noticias. YouTube y X son las únicas consideradas útiles para informarse por más de la mitad de los usuarios. Con respecto a Facebook, Instagram y TikTok, la mayoría dice que, por lo general, sólo ve noticias cuando está online por otros motivos. La naturaleza casual del consumo informativo en las redes sociales y las plataformas de video es un factor significativo.

Segmentamos a nuestros encuestados en tres grupos, según la frecuencia de su consumo informativo y su interés: “amantes de las noticias”, “usuarios cotidianos” (los que se informan una vez al día) y “consumidores ocasionales”. Desde 2021, la proporción de amantes de las noticias ha bajado del 29% al 22% del total, mientras que los consumidores ocasionales han crecido del 16% al 25%. Asia acredita el cambio regional más pronunciado en estos cinco años y lo contrario ocurre en América del Norte. La porción de amantes de las noticias se mantiene en lugares como Corea del Sur (24%), Japón (30%), Australia (22%) y Canadá (23%).

Si bien en muchos mercados ha mermado la incidencia de los amantes de las noticias, sus indicadores de involucramiento (tales como el interés por la política, el uso de los sitios web y las aplicaciones de los medios, y la confianza) se han mantenido mejor que en el conjunto de la población. Para la prensa comercial, que aplica estrategias diferenciadas según el segmento del público, este hallazgo marca que siguen existiendo grupos (más reducidos, pero aún atractivos) a los que dirigirse.

Una consecuencia de la disminución del interés por las noticias es evitarlas, aunque sea a veces. A nivel general, la evasión de noticias no ha cambiado este año: se mantiene en un 42%. Para tener una referencia, era 29% en 2017, cuando comenzamos a medirla. En cuatro países (Bulgaria, Croacia, Grecia y Turquía) al menos el 60% de la población evita las noticias a veces o a menudo. Y en otros mercados se produjeron cambios notables: por ejemplo, dos de los mayores aumentos interanuales se verifican en Dinamarca (+7 puntos) y Noruega (+9), con el probable impulso de la crisis sobre el futuro de Groenlandia (que se intensificó durante nuestro trabajo de campo, previo al Foro Económico Mundial de Davos, a finales de enero). Los medios noruegos también cubrieron ampliamente dos escándalos relacionados con la princesa heredera Mette-Marit, y esto tal vez resultó demasiado para ciertas audiencias.

Proporción que dice evitar a veces o a menudo las noticias

Todos los mercados

Evasión de noticias

Q1di_2017. Do you find yourself actively trying to avoid news these days? Base: Total sample across all markets = 97,520. Note: Sample size in each individual market ≈ 2,000.

Confianza en las noticias

Quizá el mejor modo de ilustrar la inquietud que provoca la agitada situación mundial sea con los datos sobre la confianza general en las noticias. Luego de mantenerse estable en el 40% durante tres años, ahora cae al 37%: es la cifra más baja desde que comenzamos esta medición, en 2015. Además, 29 de nuestros 48 mercados reportan descensos significativos: en 19 de ellos, la confianza se derrumbó al menos cinco puntos porcentuales. 

¿Cómo debemos interpretar esta inestabilidad? ¿La responsabilidad es de los medios o hay algo más detrás?

Parece que juegan ciertos factores, más allá del periodismo. Resulta difícil separar con precisión la disminución de la confianza en la prensa del escepticismo más general hacia las instituciones políticas y sociales. Existe una tendencia internacional de pérdida de confianza en instituciones representativas como los gobiernos y los partidos políticos, con un descenso notable de la confianza en los parlamentos tras la crisis financiera de 2008 (Valgarðsson y otros, 2025). Otros indicadores externos (como el barómetro de confianza de Edelman6 que este año señala una caída neta de 16 puntos porcentuales en la confianza en los líderes de los gobiernos nacionales) marcan que los factores que afectan la confianza general en las instituciones, incluidas las acciones de los líderes políticos, pueden desempeñar un papel importante en las actitudes hacia las noticias.

En países con las caídas más acentuadas (como Filipinas, Tailandia, Perú y Polonia) los acontecimientos recientes apuntan a una probable sensación de deterioro generalizado. La inestabilidad política, las elecciones polarizantes y un entorno informativo más ruidoso y fragmentado parecen ser características comunes allí donde se ha derrumbado la confianza en las noticias. Casi con certeza, algunas de estas disminuciones son consecuencia de ataques directos contra medios y reporteros, lo que tiene un efecto acumulativo para socavar la confianza en el periodismo en general. Como reflejo de sus divisiones políticas cada vez más profundas y la sostenida presión política sobre el ámbito informativo, en Estados Unidos la confianza en las noticias es ahora la séptima más baja de la muestra: se ha desmoronado otros cinco puntos porcentuales y se sitúa en un 25%. Y baja al 15% entre los estadounidenses de derechas: se trata de una cifra muy cercana a la menor registrada para un grupo demográfico político de cualquier país del Digital News Report, apenas por encima del 14% de los griegos de izquierdas.

The Guardian, 14 January 2026
El Guardian, 14 de enero de 2026.

Nada de esto pretende sugerir que la confianza en las noticias no se relaciona con lo que hacen los propios medios. Pero es más probable que el descenso de este año pueda explicarse a partir de la creciente preocupación por el entorno informativo en general. En los cinco países con las peores caídas del año, el descenso de la confianza general en las noticias muestra números mucho más altos que los correspondientes a los medios individualmente.

Influencia en las noticias

Si las inquietudes del público se centran, en realidad, menos en los medios a nivel individual y más en el sector en general, ¿qué fuerzas relevantes determinan estas percepciones? En 26 mercados consultamos a los encuestados hasta qué punto les parecen influyentes distintos grupos en función de su impacto en el ámbito informativo: políticos, expertos, crimen organizado, anunciantes, activistas y dueños de los medios. Como era de esperar, encabezan la lista los políticos y funcionarios gubernamentales, pero también se destacan los propietarios de los medios.

En Estados Unidos y Australia, por ejemplo, se considera que los dueños de los medios son más influyentes que las demás opciones.

En cuatro de los seis grupos, nuestros encuestados perciben alto grado de influencia: políticos y funcionarios gubernamentales, propietarios de medios, crimen organizado y expertos. (Es interesante observar aquellos lugares donde el público identifica una notable falta de influencia de los expertos). En el siguiente gráfico figuran los países con las más altas puntuaciones netas; es decir, la diferencia entre la gente que considera a cada grupo influyente y no influyente. En ciertos mercados, las cifras son elevadas para todos los grupos: los encuestados de Serbia y Eslovaquia7 aparecen entre los más preocupados. Allí donde la gente percibe altos niveles de influencia en las noticias por parte de los políticos, los propietarios de medios y el crimen organizado (y poco impacto de los expertos), es razonable esperar alguna relación con la confianza general en las noticias.8 Serbia y Eslovaquia integran el lote de los cinco mercados con cifras más bajas.
 

El periodismo debería ser imparcial y objetivo. Sin embargo, esto no sucede, porque los medios son propiedad de personas o entidades con motivaciones políticas, y los usan para una agenda específica. La narrativa se distorsiona o se manipula para lograr ese fin subjetivo. 

Mujer, 65 años, Australia (respuesta a pregunta abierta)

Los cinco mercados donde la percepción neta de influencia de cada uno de estos actores es más alta

Influencia

Q_undue. Thinking about the news media in your country … how influential, or not, do you think each of the following is on news coverage? Base: Total sample in each market ≈ 2,000. Note: Based on percentage point difference between influential and not influential.

También existe un vínculo más directo entre la confianza en las noticias y la pérdida de protagonismo de las fuentes informativas tradicionales. Por causa de la “brecha de confianza”, es esperable un impacto negativo a medida que crece el consumo de noticias en plataformas de terceros. Esa diferencia se debe a que la confianza en las noticias consumidas en las plataformas de terceros es considerablemente menor a la confianza general en las noticias.

Confianza


A nivel mundial, la confianza en las noticias que se consumen en las redes sociales y los chatbots se sitúa en el 22% y el 20%, respectivamente. Es significativamente mayor cuando se trata de motores de búsqueda. Y como hemos visto, la medición general ha caído al 37% a medida que iban cambiando los hábitos de las audiencias, que ahora leen menos periódicos, escuchan menos radio, ven menos noticias en TV y visitan menos los medios online: se han volcado a las plataformas tecnológicas. Si estas tendencias continúan, podemos esperar una mayor disminución de la confianza general, al menos en parte, dado que la información en estos entornos resulta menos confiable que las vías tradicionales de las que la gente se aleja. 

En parte, las noticias son menos fiables en las redes sociales por la inquietud que provoca la prevalencia de información falsa o engañosa. La proporción de gente preocupada por la desinformación online también ha aumentado este año hasta un 62% (+4 puntos). Los índices más elevados siguen registrándose en Nigeria y Kenia; luego vienen el Reino Unido, Australia y Portugal.

Notamos un cambio regional nítido en cuanto a la preocupación por qué es real y qué es falso en internet: se ha incrementado al menos cuatro puntos porcentuales en cada mercado de la Europa Occidental, con picos de siete en Noruega, ocho en los Países Bajos y nueve en Bélgica, en el contexto de un año marcado por deepfakes y bazofia digital (en inglés, AI slop: contenido de baja calidad generado por IA), desinformación política y otras implicaciones sociales.

Juntando los distintos elementos, se perfila una imagen de la creciente centralidad de las redes sociales y las plataformas de video en el consumo de noticias, debido a la caída de las fuentes tradicionales y a pesar de que el público considera menos confiable la información que encuentra en esos ecosistemas online. La inestabilidad política, la división social cada vez mayor y la presión hacia la polarización hacen que las audiencias pierdan interés en las noticias, y entonces dedican menos tiempo a la televisión, la radio y los sitios web y las aplicaciones de los medios. Así, las redes emergen como la principal fuente informativa; sin embargo, es posible que no se deba a una preferencia consciente por las plataformas, sino más bien a que son por defecto el modo en que la gente se expone a las noticias y a la actualidad.

Las audiencias tienen una clara percepción de que estos entornos son menos fiables, pero los utilizan porque siguen siendo los lugares más convenientes para toparse con otro tipo de información. También es importante tener en cuenta que, más allá de lo atinente a las noticias, el público suele opinar positivamente sobre las plataformas. Datos que publicamos hace dos años muestran una consideración neta positiva de las redes de video en los ocho países donde llevamos a cabo el sondeo. El panorama es diferente en el caso de las redes sociales: se aprueban a nivel personal (excepto en Alemania), pero su efecto neto sólo se percibe positivo en tres mercados (Ejaz y otros, 2024). La priorización de la conveniencia ayuda a explicar por qué se mantiene la confianza en determinados medios aunque disminuya a nivel general.
 

Ya sabía que me informaba un poco por Instagram, pero no me había dado cuenta de cuánto dependía de Instagram para informarme.

Mujer, 28 años, Reino Unido, del proyecto sobre definiciones de noticias

Como hemos visto, la confianza de la gente en cierta prensa se ve poco afectada, pero su consumo de noticias de estas fuentes está cada vez más intermediado y diluido por esas redes que les gustan, en las que confían menos y donde pasan la mayor parte de su tiempo online.

Cobertura de las grandes historias

También pedimos a los encuestados que evalúen el desempeño de los medios de su país en la cobertura de seis asuntos internacionales relevantes: la inflación, la migración, la segunda presidencia de Donald Trump, el cambio climático y los conflictos en Ucrania y en Medio Oriente (esta pregunta se formuló antes de la guerra en Irán).

Las opiniones varían según la región y el país, pero en el promedio global no hay ningún tema en el que el público considere que los medios hacen un buen trabajo, especialmente en Estados Unidos y en varios mercados europeos. En las cuestiones más polémicas (el clima, la migración y el conflicto en Gaza) gran parte de la gente siente que la cobertura no satisface sus expectativas. Los noruegos tienden a mostrar una visión más positiva, aunque no tanto con respecto a la migración, al menos relativamente.

La confianza general en las noticias que tienen los encuestados se vincula estrechamente con su percepción de la labor de los medios. Por ejemplo: los franceses que no confían en las noticias suelen considerar que la prensa hace un mal trabajo, y esta relación se reitera prácticamente idéntica a nivel general. Más de la mitad de los franceses que no confían en las noticias (una puntuación neta de -56 puntos) piensan que los medios ofrecen una mala cobertura sobre la migración. Por el contrario, quienes confían en las noticias tienden a creer que los medios ofrecen una buena cobertura sobre todos los temas mencionados, con una excepción notable: la migración. 

Al analizar los datos según la orientación política, surgen ciertas diferencias interesantes. En el Reino Unido, si bien la mayor parte del impulso para los cambios políticos ha venido desde la derecha, las audiencias de izquierdas se muestran más descontentas con la cobertura sobre la migración. Pero también la gente de derechas está insatisfecha con respecto a este tema más que con cualquier otro, lo que pone de manifiesto cuán delicado resulta abordarlo. 

Estas preguntas sobre los asuntos de gran repercusión permiten ilustrar otra vez la brecha de confianza. El descontento con la cobertura es especialmente pronunciado cuando la gente encuentra noticias al respecto en las redes sociales. Entre los españoles cuya principal fuente informativa son las plataformas, las actitudes resultan netamente negativas para todos los temas. Al menos en términos relativos, el público expresa mayores niveles de satisfacción si se informa con los sitios web y las aplicaciones de los medios, y su valoración es positiva en tres de las seis grandes noticias si su principal fuente es la TV. Estas diferencias también se observan a nivel global: quienes se informan principalmente mediante las redes sociales y las plataformas de video se muestran más negativos sobre la cobertura de todos estos asuntos.

El auge sostenido de las plataformas de video

Ya hemos señalado cómo las redes sociales y las plataformas de video desempeñan un papel cada vez más importante en el consumo de noticias. No obstante, para ser más específicos, debemos decir que la tendencia se centra principalmente en las plataformas de video como Instagram y TikTok, junto con la más establecida YouTube.

En los cinco años transcurridos desde la pandemia, la porción de encuestados a nivel mundial que emplean TikTok para cualquier propósito ha aumentado del 15% al 37%. Instagram ha mostrado un crecimiento más lento, pero es sustancialmente más grande: la usa un 53%. Más allá de estos dos casos, YouTube sigue siendo, con diferencia, la principal red de video: a lo largo de la última década siempre ha superado el 60% global. Este año llega al 69%, mientras que Facebook tiene 67%: ambas plataformas llevan cinco años cabeza a cabeza.

Estos datos reflejan el auge de las plataformas centradas en video y coinciden con los análisis que definen que las redes sociales se están volviendo menos sociales. En octubre de 2025, John Burn-Murdoch escribió en el Financial Times: “Hemos sido testigos de la transformación de las redes sociales en antisociales, con la progresiva desaparición de la participación activa de la mayoría de la gente y el reemplazo constante de las interacciones en el mundo real por el desplazamiento de la pantalla”.9 Como resultado, los usuarios generan menos contenido dentro de las redes. (Ver también el informe 2026 de Ofcom sobre las actitudes y el consumo de medios en el Reino Unido).10

A nivel global se observan similares patrones al analizar el uso de las redes sociales y las plataformas de video para informarse

Ampliando la perspectiva y volviendo al momento en que comenzamos a recopilar datos sobre estas plataformas, se identifican tres grupos. (Las cifras del gráfico anterior corresponden a una muestra de 12 mercados para los que tenemos información en ese período). WhatsApp, YouTube, TikTok e Instagram han experimentado un crecimiento sostenido desde 2014. Facebook, líder durante mucho tiempo, disminuía lentamente pero este año parece experimentar un resurgimiento (repetimos: puede deberse a que Meta impulsó más contenidos vinculados a las noticias); este incremento es especialmente pronunciado entre mayores de 45 años y estadísticamente nulo para el segmento de 18 a 24 años. Desde 2014 no se han verificado cambios significativos en el uso de X, Snapchat y Facebook Messenger para informarse.

Si bien el rol de TikTok para consumir noticias es más acotado en mercados como Estados Unidos (10%) y el Reino Unido (7%), su impacto es mucho mayor en Tailandia y Kenia, por ejemplo (más de la mitad de los encuestados), o en Perú, Malasia e Indonesia (tasas superiores al 40%).

YouTube tiene índices más elevados en países como India11 y Kenia: se trata de una plataforma consolidada, que ha crecido menos desde 2021 pero se mantiene claramente en el liderazgo mundial entre las redes de video.

Entre las audiencias jóvenes la plataforma clave es Instagram: el 42% del grupo de 18 a 24 años la emplea para informarse, mientras que X ha caído este año al 15%.

En Estados Unidos, el dato más notable sobre las plataformas es una caída de siete puntos porcentuales en el uso de X para consumir noticias, aunque conviene recordar que en los números del año anterior había impactado la asunción de Donald Trump y la etapa de Elon Musk (propietario de la red social) al frente del denominado Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE). La cifra de 2026 es similar a las de períodos previos a 2025. Tras la pandemia, la tendencia general del consumo informativo en X registra un crecimiento entre la derecha política y una reducción entre la izquierda. Pero no hay duda de que sigue siendo una plataforma muy influyente, sobre todo en ámbitos como la política, los medios y los asuntos públicos. De cara al futuro, habrá que ver qué ocurre con TikTok una vez que se venda a un consorcio liderado por estadounidenses: en esta etapa, la red parece haber perdido parte de su popularidad en el país.

Mientras crezcan las plataformas audiovisuales como TikTok e Instagram y se sostenga la escala y el alcance de YouTube, podemos esperar que siga subiendo el consumo de videos informativos. El año pasado subrayamos el giro de las preferencias hacia el video en varios mercados, y no hay señales de que se detenga en 2026, más allá de qué red crece y dónde. A nivel mundial, el 77% consume videos informativos. Se registran grandes aumentos interanuales en países como Dinamarca (+9 puntos), Australia (+7) y Portugal (+6). A raíz del crecimiento en Alemania 12 y el Reino Unido, se ha alcanzado otro hito: por primera vez, en todos y cada uno de los mercados que cubrimos, la mayoría consume videos informativos, ya sea en los sitios web y las aplicaciones de los medios o en las redes sociales y plataformas de video.

Por la popularidad creciente de los videos informativos y el menor alcance de la televisión, en casi todas partes ahora más gente mira noticias online que en TV. El Reino Unido ha superado el umbral este año, de modo que ya son 45 los mercados que experimentan este cambio. Sólo en tres lugares sigue reinando la TV: Países Bajos, Dinamarca y Alemania. Cabe recordar que se trata de la proporción de gente que cada semana mira noticias en la televisión y en videos online: es muy posible que la cantidad de minutos aún sea mayor en TV. También debemos tener en cuenta que, al ser online, nuestra encuesta sobrerrepresenta levemente el ámbito digital y subrepresenta el offline, sobre todo en mercados con niveles bajos de penetración de internet.


-10 puntos

Disminución del consumo de videos en los sitios web de los medios desde 2021

Algo fundamental es que el crecimiento del video online se produce abrumadoramente en plataformas de terceros. Pese al gran interés del público, la prensa tradicional no logra captar una cuota proporcional en sus dominios: de hecho, a nivel mundial el consumo de video en los sitios web y las aplicaciones de los medios cayó el año pasado, llamativamente, al 23% (-5 puntos). Pese al papel prominente que el entusiasmo por el video online ha desempeñado en el crecimiento de las plataformas de video, es llamativo que el consumo de video en los sitios web y apps de los medios esté cayendo en términos absolutos. 

En nuestra investigación no podemos determinar qué porción de los videos que se consumen en las plataformas pertenece a los medios: para algunos, esto habrá provocado un crecimiento significativo. 

Dada la popularidad de redes como TikTok e Instagram, últimamente se ha puesto el foco sobre la producción de videos breves y muchas estrategias de video giran en torno a este formato.

Luzu
El video online no es sólo video corto. Luzu TV, uno de los canales de noticias más populares de YouTube, supera los tres millones de suscriptores.

Según nuestros datos, la duración de los videos informativos varía bastante según la plataforma. Evidentemente, TikTok se inclina por menos de dos minutos, mientras que YouTube admite una gama amplia, desde clips cortos hasta programas completos. A nivel global, el 21% de quienes se informan en YouTube ven noticias en vivo.

Es importante destacar que este auge del video online no es un fenómeno exclusivamente móvil: se extiende a los televisores inteligentes. En Estados Unidos, ahora YouTube compite por la atención de las audiencias televisivas con grupos tradicionales de cable como Warner Bros. Discovery y con gigantes del streaming como Netflix. No es una tendencia sólo estadounidense, y además de YouTube otras aplicaciones (como Haystack, Tubi y Plex) ofrecen noticias en vivo y a la carta.


27%

Porcentaje global que ve noticias bajo demanda en smart TVs

La mitad de todos nuestros encuestados utiliza un televisor inteligente para ver noticias, ya sea en vivo o bajo demanda. En 27 mercados, un 27% se informa mediante aplicaciones como YouTube en su TV. Por supuesto, se trata de un canal de distribución altamente competitivo e intermediado, pero las emisoras tradicionales deben tenerlo en cuenta.

Para saber más sobre el rol del video online, lee el capítulo De la TV a las plataformas de ‘streaming’: El panorama cambiante del video informativo

Los creadores, a la vanguardia del crecimiento del video

El giro del consumo de noticias online hacia el video en sitios de terceros va acompañado, y en parte impulsado, por el surgimiento de los creadores de contenido o influencers (utilizamos estos términos indistintamente: Newman y otros, 2025).

Ya tienen su protagonismo en el panorama de las noticias: el 27% de la gente dice haber visto información de estas fuentes durante la última semana. El número se vincula a creadores dedicados a producir contenido informativo (por ejemplo, HugoDécrypte en Francia o Philip DeFranco en Estados Unidos). Y llega al 46% si incluimos a influencers que se dedican preferentemente al entretenimiento y ocasionalmente abordan asuntos de actualidad (como Penguinz0, de larga trayectoria en YouTube: se hizo conocido por el mundo de los videojuegos y hoy se dedica a temas generales).

Los creadores parecen gozar de mayor popularidad en los países de la mayoría global: los mercados de Asia, África y América Latina se destacan en los diez primeros puestos. Por ahora, su impacto es menor en Europa y Japón, lo que refleja que el consumo de influencers se relaciona con el uso de las redes sociales y las plataformas de video para informarse (cuyo índice es menor justamente en Europa y Japón). Sin embargo, cabe señalar que el consumo de creadores se alinea con el promedio global en aquellos países europeos que lidian con importantes desafíos en materia de libertad de prensa, como Hungría y Serbia. Y esto nos recuerda el rol que los creadores pueden desempeñar como voces independientes allí donde el periodismo opera bajo restricciones.

¿Este crecimiento del consumo de contenidos producidos por influencers se produce a expensas de los medios tradicionales? Según nuestros datos, en general no parece ser así: para la mayoría, se trata de una fuente complementaria en sus dietas informativas.

Creators having an impact even in countries where their usage is relatively low. Dutch creator, Bender (centre), at the Netherlands’ Golden Televizier Ring Gala 2025.
Los creadores tienen un impacto incluso en países donde sus cifras son relativamente bajas. El creador holandés Bender (en el centro), en la Golden Televizier Ring Gala 2025.

Con el fin de aportar nuevos datos sobre este mundo para alimentar el debate en el sector mediático, en la academia y en la política,13 este año hemos formulado algunas preguntas para determinar en qué medida los creadores satisfacen las necesidades del público. A nivel global, casi la mitad del 27% que consume estas fuentes se muestra conforme (47%). Esto equivale, al menos en teoría, a un 13% de la población mundial al que le basta con la información de los influencers (aunque en la práctica puede consumir otras fuentes para ir más allá de sus necesidades). 

El siguiente gráfico muestra una amplia variación: en los Países Bajos, apenas el 2% cubre todas o la mayoría de sus necesidades con lo que publican los creadores, pero la cifra aumenta al 19% en México y llega al 34% entre el público online de habla inglesa en Nigeria. La otra forma de interpretar el promedio global del 13% es que el 87% de la gente no ve satisfechas sus necesidades informativas por esta vía, y depende de otras fuentes. Además, reforzando aquello de la complementariedad, el alcance de los medios online sobre los que preguntamos en cada mercado es mayor entre quienes en parte se informan con los creadores que entre la población en general. Y es así tanto allí donde se consume mucha información de creadores (Nigeria y Kenia) como donde ocurre lo contrario (Dinamarca y los Países Bajos).14


3%

Porcentaje de gente que sólo se informa a través de creadores de contenido informativo

La cantidad de encuestados que consideran satisfechas sus necesidades informativas con los creadores representa apenas un 3%. Y en la práctica, es posible que también recurran a otras fuentes.

Los medios batallan por comprender en detalle la reciente popularidad de los influencers, y ver qué se puede aprender de ellos para aumentar el atractivo de las noticias convencionales, especialmente entre el público joven. Este año también consultamos sobre la comparación entre creadores y medios tradicionales.
 

Si se trata sólo de un youtuber compartiendo algo, no me interesa tanto. Pero si es alguien que claramente ha investigado y se refiere a un tema específico, entonces sí le saco más provecho. En estos casos suelen profundizar más que los medios tradicionales, que deben cubrir muchas cosas a la vez.

Hombre, 28 años, Noruega, del proyecto sobre definiciones de noticias 

En términos generales, las audiencias tienden a pensar que los creadores son más entretenidos y atractivos, pero menos confiables e imparciales que los medios tradicionales. Pero existen diferencias importantes según el grupo encuestado.

La gente que incluye a los influencers al menos en parte de su dieta informativa también considera que los medios tradicionales son más sólidos en cuanto a los valores periodísticos “esenciales”. No obstante, en los hechos prefiere a los creadores en cada una de las características que planteamos.
 

Comparten noticias, pero de forma concisa y fácil de entender. Confío en que la información es correcta, y no siento que me traten de manera condescendiente. Es más cercano que ver a alguien con traje detrás de un escritorio. 

Mujer, 48 años, Estados Unidos, del proyecto sobre definiciones de noticias

El ecosistema de los creadores sigue evolucionando rápidamente. Hay diferencias considerables entre los mercados, entre los tipos de influencers y entre las personas que consumen sus contenidos. Es probable que el 3% de la gente cuyas necesidades informativas son cubiertas por creadores tenga menos interés por las noticias en general y confíe más en las voces partidistas. Sin embargo, para la gran mayoría aún se trata de un consumo complementario más que sustitutivo, y evidentemente en este mundo hay ciertas lecciones para los medios tradicionales sobre formatos, técnicas narrativas y modos de interactuar con las audiencias. 

'Aburna's Boat' is a new creator-style interview format from regional Danish public broadcaster TV2 Kosmopol.
'Aburna's Boat' es un nuevo frmato de entrevistas creado por TV2 Kosmopol, un medio público regional danés. 

Es un sector dinámico. La cantidad de movimientos, de entrada y salida de actores, tiende a reflejar la dificultad que implica mantener altos niveles de producción de contenidos, adaptarse a los cambios de las plataformas y construir un negocio viable. Al mismo tiempo, la naturaleza de este espacio también cambia: los creadores más exitosos se profesionalizan y pasan a formar pequeñas (y a veces considerables) empresas. Esto difumina la frontera entre los medios alternativos y tradicionales, tal como ilustra la venta de The Free Press, de Bari Weiss, a CBS por unos 150 millones de dólares. Y se volverá más difusa, teniendo en cuenta que grandes compañías mediáticas como Schibsted en los países nórdicos, el Daily Mail y el Independent en el Reino Unido, y el Washington Post y varios más en Estados Unidos forman sus propios “laboratorios de creadores”. En palabras de Tyler Denk, director ejecutivo de la popular plataforma de boletines Beehiiv (utilizada por muchos influencers), se trata de ecosistemas que “confluirán más rápido de lo que la mayoría de la gente espera”.15

El pago por noticias

¿Qué implica el giro hacia las plataformas de terceros para las perspectivas comerciales de los medios cuya prioridad estratégica son los ingresos procedentes de las audiencias? Este año se repite el escaso movimiento en la proporción general que paga por las noticias. Entre 10% y 20% parece representar un techo en la mayoría de los mercados. Los casos atípicos siguen siendo Noruega (40%) y Suecia (32%). En el conjunto de 20 países que monitoreamos (allí donde los muros de pago son relativamente comunes y se entiende el concepto de pagar por las noticias online), todo se mantiene prácticamente igual: el promedio es 17%, frente al 18% de 2025. Detectamos una gran caída en Austria (-6pp), aunque en gran medida se trata de la reversión de un aumento inesperado el año pasado. También notamos disminuciones en Estados Unidos (-4 puntos)16 y en Suiza (-3).

Este estancamiento refleja, en parte, la persistente caída del uso de los sitios web y las aplicaciones de los medios: han perdido 12 puntos porcentuales de alcance desde 2021, y así se reduce la parte superior del embudo de suscripciones. Y dado que hay menos visitantes nuevos, los medios se centran cada vez más en retener a los actuales y en optimizar el promedio de ingresos por usuario (ARPU), además de explorar formas innovadoras de generar suscriptores, como los paquetes de productos. Los resultados del cuarto trimestre de 2025 del New York Times indican que la proporción de gente que paga únicamente por el acceso a las noticias cayó del 17% al 12%.17 La mayoría compra un paquete que incluye otros contenidos, como pasatiempos y recetas de cocina.

Más allá de los nórdicos, actualmente sólo en Irlanda y Australia más del 20% paga por las noticias. Y son los dos países donde más ha crecido este índice desde 2020, con diez y nueve puntos porcentuales, respectivamente. Al menos una porción del avance irlandés se explica a partir de una estrategia de mercado adoptada por los cuatro principales periódicos, que en la última década inauguraron sus modelos de pago. Se trata de un logro notable, dado que los contenidos gratuitos de no uno sino dos medios públicos (RTÉ y la BBC) figuran entre las cinco fuentes online más consumidas en el país.

24-hour news channel SIC Noticias (Portugal) launched a bundled subscription with the New York Times which also features adaptive switching between vertical and horizontal live video.
El canal portugués SIC Noticias lanzó un paquete de suscripción con el New York Times que incluye la capacidad de alternar video vertical y horizontal.

A quienes pagan por las noticias online les pedimos que nos digan de qué modo lo hacen, incluyendo cuando el acceso es gratuito por un paquete o porque lo paga otra persona. (Es importante subrayar que cada encuestado puede seleccionar más de una opción). Los datos muestran una amplia variedad. Por ejemplo: en el Reino Unido (donde sólo el 10% paga) tenemos el porcentaje más alto con una suscripción o una membresía (66%) y el porcentaje más bajo que ha aportado una única vez (7%). En los Países Bajos registramos la mayor proporción que accede como parte de una suscripción impresa, mientras que en Francia está la mayor proporción que accede gratis porque paga otro servicio, como la banda ancha. En Noruega constatamos la mayor proporción que accede gracias a que otra persona paga, mientras que Canadá es donde más gente ha hecho un aporte único y donde se producen más donaciones, lo que probablemente se relacione con las motivaciones para pagar por las noticias.

En líneas generales, el pago por las noticias no crece en la mayoría de los mercados. Pero buscamos comprender la diversidad de los ingresos procedentes de las audiencias, preguntando sobre los tipos de medios por los que la gente decide pagar. En el promedio de los 20 mercados de la muestra, un 56% paga por un medio tradicional, aunque observamos variaciones importantes: en el Reino Unido es el 80%, por ejemplo, y allí el nivel de pago por las noticias es relativamente bajo, de modo que los medios tradicionales han sido exitosos a la hora de captar una alta porción del mercado y lograr que les paguen suscripciones o membresías.

Asiastudio, a subscription-based digital video start-up recently launched in Finland featuring high profile Finnish news commentators.
Asiastudio una startup de video digital por suscripción que se lanzó recientemente en Finlandia con varios comentaristas famosos.

En la vecina Francia, sólo el 39% va hacia los medios tradicionales: este es uno de los países donde más apoyo reciben los nativos digitales (34%, el otro es Australia con 35%); Mediapart es probablemente el ejemplo más conocido, con sus casi 250.000 suscriptores.18 En cuanto a los agregadores, se destaca su popularidad en Asia (sobre todo en el este): alrededor de la mitad paga por alguna opción en Corea del Sur y Hong Kong, y el 34% en Japón.

En lo que respecta a creadores que obtienen al menos parte de sus ingresos gracias a las audiencias, se trata de un ámbito donde el texto desempeña un papel más importante que el video (en YouTube y TikTok suele haber una combinación de publicidad, patrocinios directos y promociones pagadas). Plataformas como Substack y Beehiiv ofrecen opciones de monetización vía lectores, y en mercados como Canadá (29%) y Estados Unidos (22%) detectamos un porcentaje superior a la media de gente que paga por consumir contenidos de influencers. Entre los más exitosos se encuentran Heather Cox Richardson, con más de 2,5 millones de suscriptores en Substack,19 y Aaron Parnas, quien ha aprovechado el éxito en TikTok para reunir más de 615.000 suscriptores también en Substack.20

También procuramos comprender mejor las motivaciones de la gente, preguntando por qué paga por las noticias. La respuesta más común, en promedio, es acaso la más obvia: “Obtener contenido útil al que no puedo acceder de otra manera” (43%). Esto subraya la importancia de contar con una producción genuinamente distintiva y única en la estrategia de los medios. Otra razón (personal o transaccional) es “obtener contenido que me gusta consumir como pasatiempo”. Pero también juegan los motivos sociales o basados en valores: en segundo lugar (30%) figura “apoyar al periodismo porque creo que es importante para la sociedad”. Y en total, un 46% paga por alguna motivación de índole social. Curiosamente, en los mercados nórdicos (que lideran los índices de pago por las noticias) la intención de apoyar al periodismo ocupa el último lugar, y allí son mucho más propensos a citar los beneficios directos de una suscripción o membresía.

Es interesante establecer un contraste entre los países que se sitúan en extremos opuestos del espectro motivacional: Finlandia y Canadá. Los finlandeses abrumadoramente deciden pagar por algún beneficio que reciben: así lo indica el 86%, y la mayoría menciona obtener información que no se halla en otros lugares (52%). Y las motivaciones sociales o basadas en valores son relativamente débiles: en Finlandia, se trata de una transacción funcional, una forma de asegurarse el acceso a contenido valioso o exclusivo.

Los canadienses sí mencionan mayoritariamente motivaciones sociales y basadas en valores: 63%, casi el doble que en Finlandia. Esta divergencia marca una diferencia estructural: en Finlandia, el pago es necesario y habitual, y se describe en términos de utilidad; en Canadá, con un índice de pago de aproximadamente la mitad, puede ser una elección más consciente y vinculada a valores, por eso se expresa en términos cívicos y morales en lugar de puramente prácticos.

Por último, conviene recordar cómo difiere la sociedad en general con respecto al público de pago, más involucrado. Tomando como ejemplo el Reino Unido, la gente que paga por las noticias se muestra más preocupada por la desinformación, es menos propensa a evitar las noticias y más propensa a consumir algo de información generada por creadores; también tiene una actitud más positiva que la media con respecto a la BBC, confía más en la BBC y consume más la BBC, tanto online como offline, que el británico típico.

Los hallazgos de este año perfilan un mercado de ingresos procedentes de las audiencias que ya no crece en términos generales, pero evoluciona de forma dinámica. En muchos medios, el volumen de suscriptores dejó de subir significativamente y el aumento de los ingresos proviene cada vez más de los precios y de los paquetes de productos. La empresa USA Today Co. ofrece un ejemplo concreto de este enfoque: reportó una caída del 30% en el total de suscriptores durante 2025, pero el ingreso promedio (ARPU) trepó 27% como resultado de algunas medidas para reducir la pérdida de clientes, como suspender los grandes descuentos.21 En resumen: puede que el techo del pago por las noticias ya no suba, pero cada vez varían más las formas en que se crea valor. Y si bien disminuye el consumo informativo en dominios propios, es probable que esa reducción del tráfico se concentre entre usuarios poco frecuentes, que son menos propensos a convertirse en audiencia de pago.

Más allá de los titulares que hablan de un bajo crecimiento, la realidad es sin duda matizada. Algunas grandes empresas, como News Corp (Australia), el Globe & Mail (Canadá) y Le Monde (Francia), siguen disfrutando de un impulso sostenido en los ingresos vía suscriptores.22 Varios medios pequeños y medianos también reportan más audiencias de pago. En el centro y el este de Europa, compañías como Dennik N (Eslovaquia) y Telegram (Croacia) han ejecutado con éxito sus estrategias de pago, mientras que The Mill Media (Reino Unido) ha creado una red de publicaciones locales financiadas principalmente por los lectores: tiene unos 13.000 suscriptores de pago en seis ciudades.

De los datos de este año se desprende un mercado caracterizado menos por el crecimiento uniforme que por la diferenciación cada vez mayor. Unos medios son exitosos centrándose en la escala, algunos en el vínculo con el público y otros, por un sólido sentido de misión o identidad. El desafío sigue siendo cómo mantener y estrechar las relaciones con las audiencias en un entorno que ya no muestra signos de crecimiento en la predisposición general a pagar. La mejor manera de entender el panorama actual no es quizá a partir de un relato único sobre éxitos o fracasos, sino como un conjunto de experiencias en torno a los distintos modos que adoptan estos ingresos según los mercados, los productos y los públicos.

¿La gente sigue creyendo en las noticias imparciales?

A pesar del malestar que genera la situación mundial y cómo se informa al respecto, las audiencias aún respaldan los valores periodísticos esenciales. Este año volvimos a examinar las actitudes sobre la imparcialidad, y consultamos a la gente qué prefiere: las noticias sin un punto de vista, las que comparten su punto de vista o aquellas que lo cuestionan.
 

Las noticias no deben tener ni un punto de vista ni sesgos, para que cada persona pueda formarse su propio juicio.

Mujer, 56 años, México (respuesta a una pregunta abierta)

Las opiniones en torno a este aspecto de la imparcialidad apenas han cambiado desde la última vez que formulamos la pregunta, hace seis años: hay una caída de tres puntos porcentuales entre quienes prefieren noticias sin un punto de vista concreto (de 51% a 48%), lo que sugiere un apoyo duradero a ese ideal, más allá de los cambios en los hábitos de consumo y del efecto de las presiones polarizantes. Es interesante notar que la proporción que opta por noticias que comparten su punto de vista cayó al 20% (-4 puntos), en parte porque ahora más gente responde “no sé”.

Además de las preferencias personales, consultamos a los encuestados si creen que los demás en la sociedad deben consumir noticias que no tomen partido. Y una clara mayoría dice que sí: es deseable una dieta informativa sin partidismos.

Prefiero las fuentes de noticias que coinciden con mi punto de vista, porque me ahorran tiempo, reducen la confusión y permiten centrarme en la información que se ajusta a mis valores y objetivos. Creo que los demás deberían hacer lo mismo, ya que así se mantienen interesados y pueden tomar decisiones de forma más clara y segura, sin dejar de estar abiertos a otras perspectivas cuando sea necesario.

Hombre, 31 años, Reino Unido (respuesta a una pregunta abierta)

No obstante, notamos variaciones al analizar los datos según la orientación política. En Estados Unidos y en el Reino Unido, tanto en la izquierda como en la derecha del espectro político se registra una preferencia algo mayor por las noticias que comparten su punto de vista; además, la gente de derechas muestra un apoyo relativamente menor a la neutralidad en estos dos países, mientras que en Japón ocurre lo mismo con la gente de izquierdas.

Actitudes hacia las noticias de los medios públicos y su impacto social

En 26 mercados que tienen medios públicos consolidados preguntamos si ese servicio tiene un efecto positivo o negativo en la vida de su país. En el promedio general, la actitud neta es favorable: un 37% menciona un efecto positivo y el 22%, negativo. Es importante señalar que el 35% elige una posición neutra, lo que pone en evidencia cierta ambivalencia: consideran que el efecto es insignificante en comparación con otras fuerzas o quizá ni siquiera piensan mucho en el tema.

Carteles de campaña con la leyenda ‘200 francos son suficientes’ en el referéndum para recortar el presupuesto de los medios públicos suizos en marzo de 2026.
Carteles de campaña con la leyenda ‘200 francos son suficientes’ en el referéndum para recortar el presupuesto de los medios públicos suizos en marzo de 2026. 

Al analizar la diferencia en puntos porcentuales entre las opiniones a favor y en contra, la visión positiva neta sobre los medios públicos es más marcada en cuatro mercados nórdicos y Portugal (53% a 11%), donde la TV sostiene su popularidad como fuente informativa y la confianza en las noticias es alta. Con 28 puntos porcentuales, la positividad neta también es elevada en Suiza (42% a 14%), donde recientemente se rechazó un referéndum para recortar drásticamente los fondos para el servicio público SSR SRG.

Como se ve a continuación, surgen tres grupos de mercados. El primero incluye países como Finlandia y Australia, con alta positividad neta sobre el impacto social. El segundo, con integrantes como el Reino Unido y República Checa, muestra opiniones divididas pero con una mayoría que confía en los medios públicos (más información en nuestros análisis por mercado). Y el tercer grupo concentra más visiones negativas, con lugares como Francia y Eslovaquia donde la confianza en las noticias oscila entre el 19% y el 32%.

La confianza general en las noticias parece estar estrechamente relacionada con las actitudes hacia los medios públicos. Otro factor importante es el involucramiento: la gente tiende a la valoración positiva allí donde es mayor el interés por las noticias y la política, donde se consume información con frecuencia y de varias fuentes. Los acontecimientos recientes dentro de los propios medios públicos también influyen: en los cinco mercados que muestran una actitud neta negativa se han producido episodios significativos de turbulencias organizacionales, recortes de financiación y presiones de políticos o de otros actores influyentes.

El factor diferenciador que se destaca es la inclinación política. En varios países, las respuestas ilustran la posición controvertida del periodismo de servicio público en entornos mediáticos más fragmentados y politizados.

En varios países, las actitudes oscilan entre significativamente favorables y neutras, pero hay diferencias marcadas en la positividad neta según dónde se posiciona la gente en el espectro político. En general, los encuestados de derechas son más propensos a la opinión negativa sobre el impacto social de los medios públicos. Pero en Italia, por ejemplo, sucede lo mismo con los de izquierdas.

Las grandes brechas según la orientación política (incluso en países como Alemania y el Reino Unido, que cuentan con medios públicos grandes y de alta credibilidad) ponen de manifiesto el desafío que afrontan organizaciones como ARD/ZDF y BBC/ITN a la hora de convencer a las audiencias de que respetan los compromisos con la inclusión y con la representación de una amplia gama de puntos de vista. Se trata de un punto reconocido por personas como Deborah Turness, ex-directora ejecutiva de BBC News, quien dijo en febrero de este año: “¿En las redacciones de la BBC se votaría, en términos porcentuales, como a nivel nacional con respecto al partido Reform UK, que es un movimiento conservador bastante extremo, muy antiinmigración, [y que] realmente cobra impulso? No, no lo creo. Esto implica que hay que trabajar aún más duro para mantener esa imparcialidad”.23

Para saber más sobre las actitudes hacia los medios públicos, lee el capítulo ¿Cree la gente que los medios informativos públicos son buenos para su país?

Conclusions

Ediciones anteriores de nuestro Digital News Report han descrito un sector mediático en constante fluctuación y en 2026 los datos señalan una mayor sensación de inestabilidad, que refleja un extendido clima de inquietud en gran parte del público. No hay una única explicación. Algunos de los factores van más allá del periodismo: desde hace tiempo influyen, por ejemplo, las tensiones geopolíticas, las costumbres cambiantes del liderazgo político y la erosión de ciertos supuestos arraigados. Al mismo tiempo, también los patrones del consumo informativo siguen cambiando con rapidez, lo que reconfigura el modo en que se distribuye la atención y quién es capaz de captarla. 

Atrapados en esta turbulencia política y social, periodistas y medios se esfuerzan por informar sobre acontecimientos vertiginosos y por interesar a las audiencias, pese que en varios países se registra una creciente insatisfacción, y a veces hostilidad, tanto por parte de políticos como de algunos sectores de la población.

Roadside placard, Newbridge, Co. Kildare, Ireland, March 2026.
Pancarta junto a la carretera en Newsbridge, en el condado irlandés de Kildare. Marzo de 2026.

La gente sigue alejándose de las fuentes tradicionales, lo que puede llevar a la prensa a competir por la atención en espacios donde el propósito y la fidelidad del público son menores, y donde las perspectivas de monetización son más complicadas. Muchos editores empiezan a reflexionar sobre los resultados reales de sus estrategias en las redes sociales, al tiempo que se centran en maximizar el valor y el vínculo con las audiencias (más reducidas pero más fieles) que siguen leyendo, viendo y escuchando en los canales propios de los medios.

Cómo reaccionar ante el veloz desarrollo y diseminación de la IA generativa es el mayor desafío integral que tienen hoy los líderes del sector periodístico y los políticos responsables de impulsar e implementar normas. Como evidencian nuestros datos, el uso de chatbots crece vertiginosamente en términos generales, pero no tanto para informarse. Esto tal vez otorgue una pequeña ventana de oportunidad para resolver algunos espinosos dilemas de distribución: si se permite a las plataformas de IA acceder a los contenidos de la prensa, y en tal caso, cómo recibir compensación por el valor que se aporta. Es probable que ganen popularidad las iniciativas para unir fuerzas y así negociar mejor con las empresas tecnológicas. Qué licenciar a los chatbots de IA es otra cuestión emergente: si bien una porción del público emplea los chatbots como motores de búsqueda alternativos, los casos de uso son cada vez más variados, de modo que tratar de generar clics hacia los artículos originales tal vez no sea lo único en lo que centrarse y desarrollar.

En tiempos en los que el crecimiento de las audiencias puede resultar muy elusivo, los creadores de contenido han encontrado un camino. Aprovechando el entusiasmo de la gente por los videos (de un modo que parece haber pasado inadvertido para los medios), ahora un cuarto del público obtiene al menos parte de su información por esa vía, mediante los influencers. Puede resultar tentador para la prensa tradicional considerar que ese mundo implica una nueva amenaza, pero para la mayoría de las audiencias se trata de voces complementarias, que aportan frescura y color a sus experiencias informativas. Los medios pueden aprovechar para aprender sobre aquellas cosas que la gente más valora de los mejores creadores. Por su parte, los creadores más exitosos aprenden que (para bien o para mal) ahora dirigen sus propios negocios informativos, con todos los desafíos que ello conlleva. Es esperable que surjan más instancias de colaboración entre los medios tradicionales y estos productores emergentes, explorando formas de trabajo para beneficio mutuo.

Para ver el lado positivo de la inquietud que se refleja en los datos de este año: a la gente le siguen importando las noticias y los valores periodísticos. Pese al ruido que generan los comentaristas partidistas en torno a la muerte de la imparcialidad, detectamos una corriente de opinión más moderada que aún respalda la información sin sesgos. Se trata de una expresión tanto de preferencia personal como de conveniencia para la sociedad en su conjunto.

Los políticos y los legisladores deben desempeñar un rol importante: como hemos visto, la gente es muy sensible a la percepción de funcionarios gubernamentales y políticos influyendo en la prensa. Quienes lidian con cuestiones normativas probablemente tengan el reto de hallar un equilibrio adecuado entre el creciente malestar público por el impacto de las redes sociales y el hecho de que, al mismo tiempo, la gente depende cada vez más de las plataformas para informarse. 

La confianza y el interés por las noticias disminuyen, y la preocupación por la desinformación aumenta. Pero también varios medios gozan de amplia credibilidad, se destacan entre la abundancia de contenidos y conectan con su público objetivo. Su éxito, y el reconocimiento del aporte que hacen cada vez más creadores, nos recuerda que a la gente todavía le importa lo que el periodismo tiene para ofrecer, tanto en formas nuevas como tradicionales, y que la oportunidad para los medios es detectar cómo ayudar a las audiencias. 

Como ya hemos planteado, es poco probable que la respuesta adecuada sea producir más contenidos o llenar de notificaciones las pantallas. En esta época tan inquisitiva, limitarse a decirle a la gente qué debe creer probablemente pertenezca a un pasado más jerárquico. Pero los medios pueden ejercer una tarea vital para dar sentido a los cambios sísmicos que se producen a nivel mundial, y mediando e impulsando la confianza en las sociedades y los vecindarios donde las personas a veces sienten que hay más cosas que las dividen que las que tienen en común.

Notas al pie

1  Hay apenas dos puntos porcentuales de diferencia entre el uso de las redes sociales y las plataformas de video (54%) y la televisión (52%); por lo tanto, debe interpretarse con cautela. La tendencia, sin embargo, muestra un claro alejamiento de la TV como fuente de noticias, y no se observa lo mismo en el caso de las plataformas.

2 https://pressgazette.co.uk/media-audience-and-business-data/media_metrics/facebook-referral-traffic-news-social-2025/ 

3 Cuando en este informe se menciona el consumo de noticias usando la IA, nos referimos generalmente al uso de chatbots y no a las respuestas de “modo IA” o la “visión general creada por IA” en las búsquedas. En la mayoría de los casos, Google no habilita respuestas de IA para las búsquedas de noticias.

4 Los porcentajes de gente que recurre a la radio, los periódicos, los pódcast y los boletines como principal fuente de noticias sobre Irán oscilan entre el 1% y el 5%, y no se muestran en el gráfico.

5 https://pressgazette.co.uk/media_business/plunging-google-discover-traffic-hits-reach-digital-revenue/

6 https://www.edelman.com/trust/2026/trust-barometer

7 Eslovaquia ocupa el sexto lugar en cuanto a la percepción de influencia de los propietarios de los medios.

8 Schiffrin (2021) describe la interacción entre la influencia política y la de los dueños de los medios.

9 https://www.ft.com/content/a0724dd9-0346-4df3-80f5-d6572c93a863

10 https://www.ofcom.org.uk/media-use-and-attitudes/media-habits-adults/passive-social-media-use-ai-companionship-and-online-side-hustles-uk-adults-media-and-online-lives-revealed

11 Es importante recordar que TikTok está prohibido en India.

12 Antes de 2026, el consumo online de videos se midió por última vez en Alemania en 2023: fue 45%.

13 Por ejemplo, el Gobierno español impulsa la actualización de la ley del derecho de “rectificación” (para que pueda corregirse la información falsa o inexacta sobre alguien) e incluye a influencers con gran cantidad de seguidores.

14 Con la excepción de Ekstra Bladet online en Dinamarca.

15 https://www.therebooting.com/p/email-as-infrastructure

16 El trabajo de campo original arrojó una cifra del 13% para los Estados Unidos. En marzo de 2026 realizamos una segunda encuesta independiente y la cifra fue del 16%. Aquí utilizamos el dato del 16%, pero el 13% podría aparecer en otros informes. Las variaciones interanuales deben interpretarse con cautela, ya que podrían ser el resultado de la incertidumbre y el error asociados al muestreo de la encuesta.

17 https://nytco-assets.nytimes.com/2026/03/The-New-York-Times-Company-2025-Annual-Report.pdf

18 https://www.20minutes.fr/arts-stars/medias/4142978-20250311-mediapart-site-investigation-annee-2024-celle-tous-records

19 https://time.com/collections/time100-creators-2025/7299128/heather-cox-richardson/

20 https://en.wikipedia.org/wiki/Aaron_Parnas

21 https://pressgazette.co.uk/paywalls/biggest-subscription-news-websites-2026/

22 https://flashesandflames.com/2025/07/10/le-monde-booms-by-adding-journos/

23 https://www.telegraph.co.uk/us/news/2026/02/26/deborah-turness-dismisses-bbc-trump-scandal-bad-edit/